El delegado del Gobierno español en Catalunya, Enric Millo, ha asegurado hoy que ve la cumbre del referéndum como una "oportunidad" para "poner por delante el diálogo a la confrontación". Así, ha hecho un llamamiento a las entidades participantes a hacer una "reflexión" para impedir una "colisión que nadie quiere y que sería un fracaso colectivo".

"Si hay reuniones de entidades independentistas, que éstas sirvan también para reflexionar sobre la necesidad de rectificar el rumbo de colisión para reconvertirlo a un rumbo a buen puerto", ha precisado. Paralelamente, ha reiterado que la delegación del Gobierno español en Catalunya no ha detectado ninguna "incidencia destacable" de carácter ilegal en los ayuntamientos que abrieron el pasado 6 de diciembre, día de la Constitución.

Millo ha asegurado que el Gobierno español mantendrá la "mano tendida" al diálogo con la Generalitat para poder "resolver" los problemas planteados, en la línea del "diálogo o diálogo". "No nos moveremos de aquí", ha reiterado.

En esta línea, entiende que la cumbre por el referéndum puede ser una "oportunidad" para las entidades participantes para hacer una "reflexión" sobre la necesidad de impedir "entre todos" que el rumbo de colisión no se acabe materializando. A su entender, la mayoría de los catalanes piden un acuerdo, resolver los problemas que se encuentran en la "raíz del conflicto", impidiendo una colisión que, asegura, "nadie quiere".

Ninguna actuación "ilegal" el 6-D

El delegado del Gobierno español en Catalunya también ha asegurado que, a la espera del informe definitivo, la información de la que dispone no pone de manifiesto "ninguna actividad de especial relevancia" que tenga que ver con una actuación de "carácter ilegal". "No he detectado incidencia especialmente destacable", ha precisado Millo.

En relación a la reunión entre la vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, con Miquel Iceta (PSC) e Inés Arrimadas (C's), ha insistido en que el ejecutivo de Rajoy no limitará la relación que quiere mantener con Catalunya sólo al Govern, sino con toda la "sociedad catalana" a través, por ejemplo, de los grupos de la oposición.