El presidente español, Pedro Sánchez, está perdiendo la credibilidad internacional con pasos agigantados, a consecuencia del CatalanGate. El segundo diario alemán, el Süddeutsche de Munich, ha afirmado hoy que quizás Sánchez no acabará la legislatura. El diario explica que el presidente español quería pasar página de la polémica de forma rápida, pero que ya han pasado cuatro semanas con las especulaciones "en pleno apogeo" y "está recibiendo cada vez más presiones". "Sánchez se esperaba dejar atrás la cuestión lo antes posible. Él está decidido a gobernar hasta el próximo año, cuando están previstas las elecciones. Pero están creciendo los rumores de que no podrá aguantar hasta entonces. Su legitimidad como jefe de gobierno que había apostado por el diálogo con Catalunya, después de la mano dura que utilizaba a su antecesor Mariano Rajoy, ha quedado en entredicho", ha añadido.
Süddeutsche Zeitung reconoce que el escándalo del Pegasus "es grave" y no se puede "despachar fácilmente". Y explica por qué. "¿Sánchez hizo que sus posteriores aliados en el Congreso español fueran espiados mientras al mismo tiempo negociaba con ellos para que lo hicieran presidente de gobierno? O todo fue de forma diferente, y la situación todavía es más explosiva para Sánchez: ¿Es posible que los servicios secretos españoles actúen sin control democrático y que, de hecho, hayan espiado no sólo a los republicanos catalanes sino, a través de ellos, también al mismo Sánchez durante las conversaciones exploratorias? Es decir: ¿existe un Estado profundo, un Estado dentro del Estado, del que una parte de la izquierda española hacía décadas advertía?", se ha preguntado. Es la primera vez que uno de los grandes medios alemanes se hace estas reflexiones.
El diario tampoco ve clara la decisión de cesar la hasta ahora directora del CNI, Paz Esteban, para intentar cerrar la polémica, y ridiculiza las explicaciones que se dieron. "¿Por qué lo hizo? Ni siquiera la portavoz del gobierno lo ha podido explicar con precisión. Esteban dio una extraña versión de lo que había hecho el CNI unos días antes [en la comisión de secretos oficiales del Congreso]: Que Aragonès y otros 17 activistas y políticos catalanes habían sido espiados el otoño del 2019, cuando volvieron a ver el peligro de una secesión inminente. Los jueces dieron el visto bueno a la vigilancia de los teléfonos, y no se aprecia ningún error que justifique el cese", apunta, y resume que Esteban es "el peón sacrificado para pacificar el conflicto con Barcelona tan pronto como sea posible". Pero recuerda que Sánchez ya había hecho un movimiento la semana antes cuando reveló que a él y a varios ministros también les habían investigado la primavera del 2021. "¿Por qué lo hacen público ahora?", se pregunta. "Otra pregunta que queda abierta", concluye. Süddeutsche Zeitung resume diciendo que, en pleno encontronazo con ERC, Sánchez lo que intenta ahora es "ganar tiempo".