Los cuatro últimos meses de negociación han servido a los partidos españoles para aprender de los errores, y cargar argumentario con las ideas que han funcionado a sus adversarios. Después de apelar al "gobierno del cambio" en la investidura, el PSOE está dispuesto a dotar al término de significado y hacer una campaña positiva, explicativa y austera, que permita a los de Ferraz definir claramente cuál es su "proyecto para España ", que fue la consigna de Ciudadanos en la anterior contienda electoral.
Lo ha explicado su secretario de organización, César Luena, en la reunión que celebra este martes el comité electoral que coordinará los esfuerzos para el 26-J. Para afianzar la marca de la casa, el PSOE buscará llenar de contenido la consigna de los últimos meses, que no sólo pasa ya por "derogar las políticas del PP y echar a Mariano Rajoy", como le habían criticado sus opositores populares por "poco constructiva". Ahora, se apelará a un partido "con 137 años de historia", el líder "responsable" y el programa de la formación, que caracterizan al socialismo.
"Se ha de explicar en qué consiste el cambio: luchar contra la desigualdad, proteger la cohesión social, defender una economía moderna e innovadora", ha dicho Luena, apelando a la experiencia. "Nosotros sí sabemos qué es gobernar España y la hemos gobernado en momentos cruciales de nuestra historia", ha insistido, reiterando los ejes del partido, tales como "la igualdad entre hombres y mujeres, el feminismo, las libertades" y la España autonómica, de la que se autoafirman como "muy orgullosos", aunque seguirán defendiendo el federalismo.
A los socialistas, el pacto con C's le puede haber perjudicado. Los sondeos recientes muestran un trasvase de voto de las filas del PSOE a la formación naranja, que llevarían a empeorar el resultado en los próximos comicios. Conscientes, los de Pedro Sánchez han decidido emular el tono propositivo de los de Albert Rivera, delimitando las líneas que le son propias. "Haremos una campaña cercana, de la gente, de sus problemas, positiva, optimista", enumeró el secretario de organización, en un intento de animar las bases.
El temor a que los ciudadanos puedan no diferenciar C's del PSOE ya había sido advertido hacía unas semanas por el vasco Odón Elorza, quien había dirigido a su partido que dedicara sus esfuerzos a "desmarcarse" de sus antiguos socios del pacto. Los de la formación naranja le habían hecho un falso favor repitiendo durante las negociaciones que el 70% de las medidas del acuerdo eran suyas.
Debates
Su campaña también será austera. "No hacen falta vallas, ni banderolas. Hay que reducir el gasto en un 30%", ha insistido el número tres de Sánchez. A su juicio, "la sociedad se merece una campaña con debates, y el PSOE ha defendido siempre que se regulen por ley". Es en este punto donde el socialista ha aprovechado para criticar que el líder del PP, Mariano Rajoy, hubiera enviado a Soraya Sáenz de Santamaría a uno de ellos, no hubiera asistido a otro, y hubiera "forzado" para el cara a cara . "No vale esconderse", se ha dirigido a Rajoy.
Adversarios
"Aquellos que dijeron que el eje izquierda derecha estaba superado, ahora son la vetusta izquierda, comunista y obsesionada con superar el PSOE a cambio de que el PP siga gobernando España". Con estas palabras se ha referido el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, a la formación de Pablo Iglesias. En Ferraz intentan esconder así el miedo al sorpasso y no dudan en equiparar el "señor Iglesias", pero no Podemos, a Rajoy y "la derecha".
"A nueva política no gana nadie a Pedro Sánchez", ha insistido Hernando, tomado de los "nuevos" lo que los hace únicos. Así las cosas, los socialistas se muestran dispuesto a salir a ganar y hacer "la campaña de su vida", apelando a lo que creen su máximo activo. "La gente".