"El compromiso que el Govern tiene esta legislatura es revertir los recortes y situar Catalunya en las puertas del Estado propio". Así lo aseguró el presidente, Carles Puigdemont, en la rueda de prensa que ha protagonizado esta mañana en el palacio de la Generalitat para dar cuenta de sus 100 primeros días al frente del ejecutivo.
En esta primera comparecencia formal ante los periodistas, el presidente presentó además su plan de Govern, que incluye 750 medidas divididas en 20 ámbitos y con 45 leyes - "para aquellos que quieran analizar la actividad de un gobierno en peso ", ha ironizado-.
"Es el contrato que adquirimos con los ciudadanos de Catalunya los grupos que formamos Junts pel Sí. El contrato que yo personalmente asumí cuando leí el discurso de investidura ", subrayó.
Ha sido una comparecencia muy larga y constantemente recorrida por el discurso de priorizar las políticas social y hacerlas "compatibles" con el creación de las estructuras de Estado. "Si hablo de personas vulnerables, estoy hablando del proceso", ha llegado a afirmar el presidente.
En este sentido ha advertido directamente al Estado que "se equivocará" si "pretende enviar un mensaje de castigo" a las propuestas independentistas del Govern actuando contra medidas sociales que impulsa, como por ejemplo las propuestas sobre vivienda o contra la pobreza energética, porque con ello provoca perjuicios a muchas familias.
Al ser preguntado por el hecho de que el plan de Govern no incluya ningún eje concreto referido al proceso de transición nacional, Puigdemont ha insistido en que el Govern necesita "herramientas de Estado" para dar respuesta a los problemas que tiene planteada la sociedad, pero ha dejado claro que el ejecutivo lo hará evitando el conflicto tanto como pueda.
"Hay que hacer las cosas bien, con seguridad jurídica, con lealtad al pueblo y con honestidad", advirtió
Toque a la CUP
Aparte de la larga y detallada explicación del plan de Govern, la rueda de prensa ha sido apretada de mensajes múltiples y en diferentes direcciones. La CUP ha sido uno de los objetivos cuando ha insistido en que para sacar adelante este "ambicioso" plan habrá que aprobar los presupuestos que ha descrito como una "herramienta indispensable".
Se ha mostrado optimista sobre las posibilidades que prosperen las cuentas del Govern, pero, ha admitido que el pacto con los cupaires no es "un cheque en blanco" y ha dejado claro que no tenía intención de entrar en la estrategia de otros partidos.
Cohesión del Gobierno
También se ha referido a los socios de ERC - "la cohesión del Govern va bien", ha asegurado- y en las relaciones con el vicepresidente, Oriol Junqueras - "nuestra relación es excelente", ha dicho-.
Para explicar que la "total franqueza" impera en las relaciones con Junqueras, Puigdemont ha revelado que el dirigente republicano fue la primera persona que se enteró que tendría la reunión con el presidente español, Mariano Rajoy. A continuación, aseguró que el hecho de que el líder republicano se reuniera en secreto con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, es "un tema cerradísimo que no se volverá a repetir".
Reunión con Rajoy
La reunión de mañana en la Moncloa con Mariano Rajoy ha ocupado una parte importante de las preguntas que se le han dedicado. Ha insistido en los cuatro temas que pretende poner sobre la mesa durante la reunión -derechos sociales básicos, incumplimientos del Estado y desjudicialización de la política- y explicó que espera que, por parte del presidente en funciones, "haya una comprensión de lo que es la demanda de Catalunya ".
No ha querido especular sobre el gobierno que se acabe imponiendo en la Moncloa asegurando que la política que hace su gabinete no depende de quién haya al ejecutivo de Madrid. Tampoco ha querido descartar la posibilidad de un acuerdo de último minutos para sacar adelante la legislatura española. "No soy el más indicado para decir hasta última hora que puede haber un acuerdo", ironizó.
La rueda de prensa ha tenido algún toque de humor, por ejemplo cuando, Puigdemont, después de alabar el trabajo que lleva a cabo TV3 - "es una gran televisión" - ha tenido que reconocer que no la puede seguir. "La tele se me ha girado y no la puedo ver", confesó.