En caso de que la CUP mantenga su enmienda a la totalidad e impida la tramitación de los presupuestos, el Govern se situaría en “un escenario que no está previsto” y, por lo tanto, “incierto”. Así lo ha admitido la consellera de la Presidència, Neus Munté, en la rueda de prensa posterior a la reunión de Govern, donde ha evitado entrar a valorar cuál sería la respuesta del ejecutivo ante esta situación.
La portavoz se ha acogido al guión del Gobierno en defensa de la bondad de sus cuentas y no se ha apartado ni un milímetro del argumentario fijado. El eje central es el énfasis en los avances que representa el proyecto del ejecutivo pero también en la voluntad de aprovechar la tramitación del texto para introducir cambios vía enmienda. “No pedimos un cheque en blanco”, ha insistido.
Al lado de la consellera ha comparecido el titular de Salud, Toni Comín, que ha presentado el Pla Estratègic d'Investigació i Innovació en Salut y que ha aprovechado para emplazar a la CUP a fijar la mirada en “las familias que lo están pasando mal” y no sobre el Govern.
Incumplimiento
La única cosa que sí ha admitido la consellera es que una no tramitación del proyecto sería la prueba definitiva del incumplimiento por parte de la CUP del acuerdo de estabilidad que firmó con JxSí el pasado mes de enero. “Está firmado, nos vincula, genera compromiso y obligaciones por parte de las dos partes”, ha asegurado.
A partir de aquí, no ha querido entrar a concretar cuáles serían los pasos del Govern en caso de no poder aprobar los presupuestos ni si se ha planteado adelantar elecciones ante esta situación. Al ser interrogada sobre este tema ha recordado, sin embargo, que ésta es una legislatura extraordinaria y que el Govern ha dejado clara en todo momento su voluntad de hacer elecciones “cuando toque”.