Hasta la una del mediodía han votado en el Superdissabte de CDC un total de 6.912 personas. De estas, 4.212 son militantes, es decir, el 60,9%, y 2.714 simpatizantes, el 39,1%. Del total de militantes a corriente de pago y, por lo tanto, con derecho al voto, que son 15.019, han ido a votar un 28,04% en la consulta sobre el futuro del partido, mientras que en las primarias han votado un 28,08%. Hay que recordar que para poder votar en las primarias es necesario acreditar, según el reglamento de primarias, un mínimo de seis meses de antigüedad.

La portavoz de CDC, Marta Pascal ha asegurado que estos datos de participación son valorados por la cúpula convergente como un "éxito absoluto".

Convergència decide hoy si se tiene que disolver y dar pie a una formación, o bien abordar una renovación del partido. Pueden participar en esta consulta tanto militantes como simpatizantes, pero en urnas separadas. Una tercera urna sirve para votar en las primarias para escoger al candidato de CDC a las elecciones generales del 26-J. Optan a encabezar la candidatura el responsable del grupo de Democràcia i Llibertat en el Congreso, Francesc Homs, y la responsable de la Secretaría de Igualdad de CDC, Sílvia Requena.

Mas, "fuerza vertebradora"

El presidente del partido, Artur Mas, que ha votado al mediodía en su sede de Barcelona, ha defendido la necesidad de que Convergència "vuelva a ser" una “fuerza vertebradora” de la política catalana. Mas no ha escondido en el debate previo su apuesta por abordar la creación de una nueva formación que ocupe el espacio que hasta ahora ostentaba CDC. “Son 40 años de muy buenos servicios, pero ahora sobre todo tenemos que mirar al presente y futuro. Hacemos eso para ponernos al día, para seguir siendo plenamente útiles y con la aspiración de vertebrar la política del país”, ha manifestado.

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha votado por la mañana en Girona, mientras que los candidatos a las primarias, Francesc Homs y Sílvia Requena, lo han hecho en Vic y Vilanova i la Geltrú.

Las sedes de Convergència han abierto las puertas a las diez de la mañana para iniciar la votación y cerrarán a las siete y media. La votación, sin embargo, ya empezó ayer a las cinco de la tarde con la posibilidad del voto adelantado.