Pelea entre Cerdanyola y Sant Cugat por la anexión de Bellaterra. Este conflicto en el Vallès Occidental lleva tiempo trayendo cola, pero fue la semana pasada cuando el Ayuntamiento de Sant Cugat (en manos de Junts y ERC) emitió un informe que consideraba "viable" la anexión del barrio que actualmente pertenece a Cerdanyola. Ahora, el alcalde de Cerdanyola, Carlos Cordón (del PSC), ha acusado al consistorio santcugatense de "desleal".
Los vecinos de Bellaterra litigan desde 2015 para que el barrio se separe de Cerdanyola y se integre en Sant Cugat, una escisión que no afectaría a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). En junio del año pasado, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) dictó una sentencia firme que obligaba al Ayuntamiento de Cerdanyola a tramitar un expediente de alteración del término municipal para integrar tanto el barrio como el ámbito de Can Fatjó dels Aurons en Sant Cugat. Así, el consistorio pidió el pasado 7 de noviembre un informe al Ayuntamiento de Sant Cugat para que se posicionara sobre la cuestión. Y el informe llegó la semana pasada, que consideraba "viable" el proceso de integración.
Todos los mecanismos para defender la integridad territorial
Sin embargo, Cordón ha asegurado este lunes que su homólogo santcugatense, Josep Maria Vallès, le había trasladado que no había interés en incorporar la actual Entidad Municipal Descentralizada (EMD) de Bellaterra, pero que la noche de Reyes y por WhatsApp le trasladó finalmente el contenido de un informe que apuntaba en una dirección totalmente opuesta. "Nunca hubiéramos pensado que sufriríamos esta deslealtad institucional", ha señalado. Y ha reiterado: "En conversaciones informales nos han dicho que no preveían dar apoyo a una iniciativa como esta, pero hemos visto como han trabajado de manera unilateral, desleal y de espaldas, sin contar con el Ayuntamiento de Cerdanyola para anexionar Bellaterra a su municipio". "Hoy no denunciamos solo nuestro posicionamiento en contra, sino también la forma, sin un diálogo previo y sin lealtad", ha añadido.
Cordón ha considerado el informe como "la gota que ha colmado un vaso lleno" y que demuestra como "el actual gobierno de Sant Cugat no tiene interés por trabajar con Cerdanyola". "No es por los intereses de la gente que vive en Bellaterra, bastante trabajo tienen con sus barrios y EMD actuales", ha dicho, en referencia a Valldoreix. Así, ha reiterado que las relaciones entre los dos ayuntamientos se encuentran a fecha de hoy "en la peor forma posible" y ha asegurado que su consistorio está en disposición de utilizar "todos los mecanismos políticos, administrativos y judiciales" para defender su integridad territorial, además de advertir a los vecinos de Bellaterra que perderán la condición de EMD con la integración a Sant Cugat (como también sugiere el documento santcugatense). La previsión es que en marzo se apruebe su informe relativo al futuro de Bellaterra. Desde entonces, la Generalitat tendrá alrededor de medio año para determinar si el barrio se mantiene o no en Cerdanyola.