Lenguaje corporal

Primer plano. Abuso excesivo del primer plano cerrado para un actor carente de expresión facial significativa. Al no haber ningún gesto contundente y de interés en su rostro para anclar el discurso hablado (su mirada no comunicaba nada porque estaba ocupada leyendo el discurso en el prompter), uno se distraía con las pobladas (maquilladas) cejas, el curioso movimiento de sus orejas al pronunciar cada palabra e incluso daba tiempo a descubrir y detenerse en la pobre dentadura del rey…

primerplano

Hacia delante (hacia la derecha). Pese a los estragos de la crisis, Felipe VI anima a que el país siga “hacia delante” (4.54). Curioso que para representar ese avance sus manos, en vez de adelantarse hacia el frente (progreso, futuro…), se desplacen hacia el lado derecho (conservador).

Respeto al reproche. El rey clama respeto. En vez de ser una petición optimista -pupilas dilatadas expresando el anhelo-, sus ojos se contraen para exigirlo -amonestación o reproche personal (sólo interviene su mirada, no el resto del cuerpo) por la falta de respeto a la institución y los valores monárquicos = quema fotos CUP.

Puño. Es cuando se refiere a la amenaza del separatismo (a partir del minuto 11) cuando la gesticulación del monarca se multiplica y aparece más sincera (convincente). Aunque verbaliza y escenifica un “brazos abiertos y manos tendidas”, el puño cerrado (unión, fuerza, contundencia) se repite en varias ocasiones (yo mismo me aseguraré de que España siga unida y los Borbones reinando).

Escenografía

Localización. Tras el patinazo (ostentación) del Palacio Real, Felipe VI regresa al Palacio de la Zarzuela y recupera el escenario del despacho, uno de los enclaves preferidos de su padre y rey emérito, Juan Carlos I.

Despacho. A diferencia del año 2014 cuando ocupó un saloncito (institución cercana y renovada) para su primer mensaje de Navidad, esta vez se ha decantado por el despacho, el lugar de trabajo (diligencia). Sin embargo, la colocación de la silla (parte exterior de la mesa y en un extremo en diagonal) sí pretendía una proximidad con la ciudadanía ya que ocupa el espacio del visitante (el espectador) para integrarse en su realidad.

Atrezzo

Escudo. La bandera de España ha sido convenientemente colocada para que se vea el escudo (con la corona). Al no caer de la forma habitual, la europea queda ligeramente tapada (relegada).

escudo

Marca España (para Dummies). En su librería decimonónica, más que las fotografías (las habituales en su despacho), sobresale deliberadamente un título: Marca España.

Flores. Las flores de pascua del suelo encajaban perfectamente en el hueco del escritorio. No hacía necesidad de girarlas en diagonal para que coincidieran con la silla.

Sin documentos. Se agradece el meticuloso orden de su escritorio (control) pero tampoco era necesario recoger todos los documentos porque se supone (y se sabe) que el mensaje de Navidad también es “trabajo” y se lo ha estado preparando.

Enchufe. Intentar que en un despacho no resalten los enchufes. Bastaba con haber colocado una planta navideña en el zócalo…

Alfombra. Asentado sobre una alfombra, sus pies no tocan directamente el suelo (realidad). Si pretendían cercanía, al menos las dos patas traseras de la silla podían haber tomado el suelo de madera (solidez/calidez). No habría problemas de desequilibrio porque la moqueta es muy fina.

dumies

Indumentaria

Corbata. Inconcebible que un rey aparezca en un mensaje grabado con el nudo de la corbata mal hecho. Razón suficiente para destronarlo.

Zapato hebilla. Nada, ni caso. Erre que erre con el maldito zapato de hebilla… Bien, pues yo también insisto: tras la Revolución francesa, el zapato de hebilla sólo conviene si se va a combinar con calzas y/o instaurar un régimen absolutista.

hebilla

Este post se ha publicado originariamente en el blog Política y moda