El jefe del estado mayor de la Defensa (JEMAD), Miguel Ángel Villarroya, ha presentado la dimisión este sábado a consecuencia de las vacunaciones a escondidas de militares contra la Covid-19.

Este viernes trascendió que tanto Villarroya como otros cargos militares ya han recibido la primera dosifique de la vacuna a pesar de no ser personas de riesgo, saltándose así el plan de vacunación que establece residentes y personal sanitario como grupos prioritarios al recibir la vacuna.

La justificación que dio al Ejército español

El Estado Mayor de la Defensa justificó este escándalo señalando la cantidad de dosis reservadas por los militares de las Fuerzas Armadas, una reserva aparte de la que se destina a la población civil de las comunidades autónomas. Sin embargo, el plan de vacunación del ejército también tiene unos criterios de prioridad internos: personal sanitario militar, militares que participarán de misiones internacionales y, en último lugar, la estructura de mando siguiendo un criterio de edad.

Antes de acabar con la vacunación del personal sanitario militar, sin embargo, el JEMAD Villarroya ya ha recibido la primera dosis, así como el mando de operaciones, el general Francisco Braco, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el teniente general Fernando García González-Valerio.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, pidió ayer un informe interno al mismo JEMAD sobre protocolo que se ha seguido para establecer las prioridades, y aseguró que no tenía constancia de las irregularidades hasta que lo ha visto publicado a los medios de comunicación. "En función de lo que diga el informe, veremos", afianzó a la dirigente socialista.

En menos de 24 horas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ya ha ha decidido cesar de su cargo al enlace de la Guardia Civil en el Estado Mayor de la Defensa. Y pocas horas después, se ha sabido que Villaroya ha presentado su dimisión.

La carta de dimisión del JEMAD

A primera hora de este sábado, el general Miguel Ángel Villarroya ha presentado su carta de dimisión a la ministra Robles. El JEMAD asegura que lo hace con "la única finalidad de preservar la integridad, continuidad y eficacia de la cadena operativa de las Fuerzas Armades", pero mantiene la conciencia tranquila y considera que sus decisiones han sido acertadas.

Villarroya asegura que nunca ha "pretendido aprovecharse de privilegios no justificables", y no admite en ningún momento el error haberse vacunado antes que otros colectivos prioritarios. Sin embargo, considera que la noticia de las vacunaciones de militares están deteriorando la imagen pública del Ejército español y poniendo en duda su honradez, y por eso ha decidido dimitir de su cargo.

 

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