El diputado de EH-Bildu en el Congreso de los Diputados, Jon Iñarritu, ha hecho mofa de la situación que vive la Casa Real a raíz de los escándalos del rey emérito Juan Carlos I y su retorno temporal desde los Emiratos Árabes. Para hacerlo, el parlamentario de la izquierda abertzale ha aprovechado un artículo de El País en que se explica el desbarajuste que vive la corona española a causa de las peripecias del emérito.
Con un solo tweet, el ingenioso diputado del independentismo vasco pone en evidencia una institución medieval que cada vez le cuesta más mantener su imagen limpia. "Que eso lo diga una institución que se autorregula y que está fuera de todo control parlamentario es muy divertido. Toda la Casa Real está fuera de control", ha escrito en Twitter.
En este contexto, todo hace pensar que el temor de Felipe VI con respecto a la posibilidad de que el retorno de su padre pudiera dañar la imagen de la corona se está cumpliendo.
El emérito "fuera de control"
La Casa Real teme que el comportamiento de Juan Carlos I dañe la Corona. En este sentido, la Zarzuela quería que la visita del emérito fuera discreta y controlada. En cambio, la conducta de Juan Carlos I incumple totalmente el código ético establecido por Felipe VI. De hecho, se explica que el emérito solo ha acatado una de las condiciones que le puso a su hijo, no dormir en el Palacio de la Zarzuela. Pero esta es una exigencia que proviene de la Moncloa porque "el palacio no es solo la residencia de la familia real española, sino también la sede de la Prefectura del Estado".
La Casa Real quería que la visita del emérito fuera la más tranquila posible y que estuviera justificada por una razón de fuerza mayor, como por ejemplo una intervención médica. Pero no está siendo así. Ya en su llegada a Sanxenxo (Galicia) se dio un baño de masas, se dejó fotografiar y después se fue de regata con amigos. Para acabar de adobarlo, según fuentes gubernamentales citadas por el rotativo, el comportamiento de Juan Carlos I es el de un "adolescente caprichoso". "No tiene conciencia de haber actuado mal y siendo que ha sido tratado injustamente, un sentimiento alimentado por los que se presentan como amigos," apuntan desde el Ejecutivo. esde Moncloa creen también que el emérito no es consciente del daño que está haciendo en la imagen de la Casa Real.
Finalmente, desde la Zarzuela ya han advertido que al encuentro de este lunes entre el rey Felipe VI y Juan Carlos I tiene carácter exclusivamente privado. Una prueba más de las pocas ganas que tiene de dejarse ver con él en público.
