Entre 120.000 y 130.000 personas han llenado el cauce del río Segre, los puentes y los paseos colindantes en Lleida, en la manifestación independentista de la Diada. Se han tenido que añadir 4 tramos a los 10 previstos y todavía no ha sido suficiente. De los 35.000 inscritos, y de los 70.000 que se esperaban, finalmente se ha cuadriplicado la previsión y se ha producido la manifestación más multitudinaria de la historia de las Terres de Ponent.

El desbordamiento de gente exitoso ha evidenciado el independentismo en las Terres de Ponent y los Pirineos.

Aunque la cifra contrasta, y mucho, con la que da la Guardia Urbana: Entre 25.000 y 30.000. La policía ha ido tanto a la baja que su cálculo ni siquiera llega a la cifra de inscritos que tenía el ANC, que era de 35.000.

El redoble de campanas de la Seu Vella de Lleida ha dado el pistoletazo de salida al acto a las 17.14 horas. En la fila cero: Joan Tardà, de ERC; Lluís Llach, de Junts pel Sí; y Mireia Boya, Eulàlia Reguant y David Fernàndez, de la CUP. Sobre el escenario, Txe Arana y Maria Barbal, que ha leído la primera parte del manifiesto, una parte de éste en aranés.

Bajo un sol de justicia y un calor impresionante, las más de 120.000 personas han aguantado estoicamente la hora que ha durado el acto. Han hecho todo lo que se les ha pedido y lo han hecho apasionadamente. El primer latido y el segundo, y el canto de Els Segadors conjuntamente con las otras cuatro ciudades catalanas.

Y la fiesta continuó después con los Pastorets Rock.