El diario austríaco Der Standard ha manifestado que ahora Catalunya "es el primer problema para el Gobierno español", y ha añadido que el nuevo presidente del país, Pedro Sánchez, intentará una obertura de diálogo con el Govern catalán.
La prensa germánica -en sentido amplio- es la que está prestando más atención actualmente a la situación catalana después del cambio de gobierno en España, con la esperanza de que se produzcan elementos de distensión y de resolución del conflicto. Los medios alemanes, especialmente, están muy pendientes del proceso catalán coincidiendo con el hecho de que la Justicia alemana se tendrá que pronunciar en las próximas semanas sobre la extradición o no del president en el exilio, Carles Puigdemont.

La Deutsche Welle, el canal internacional de la televisión alemana, ha destacado especialmente que ha finalizado el control financiero del Govern, por la retirada del artículo 155. Pero también destaca que el Gobierno español no se quiere plantear, al menos por ahora, ningún referéndum sobre la autodeterminación. "El president Torra ha indicado que la independencia es su máxima prioridad, pero el Gobierno español ha indicado que no está dispuesto a discutir sobre esta posibilidad. "Eso no está sobre la mesa"", ha apuntado.

Por su parte, el diario económico Handelsblatt, que ha recordado también que el Gobierno español ha dado orden a los bancos para que paguen al Gobierno sin necesidad de un control previo del Estado, ha apuntado que este "es el primer gesto importante de Sánchez", aunque es una simple consecuencia de la retirada del 155.
"En España las relaciones entre Madrid y Barcelona se espera que se relajen al menos un poco después de que los nuevos gobiernos han tomado posesión. Catalunya es una prioridad para Sánchez, ha dicho a la portavoz Celaá. El primer ministro quiere iniciar un diálogo, pero afirma que se tiene que respetar la Constitución", señala el diario. Recuerda, sin embargo, que todavía tienen que passar cosas y que el Govern catalán mantiene sus posiciones. Y además está pendiente la decisión de la Justicia alemana sobre Puigdemont, sobre quien pesa "una amenaza de 30 años de prisión".
