Faltan pocas horas para que el Govern de la Generalitat haga públicos todos los detalles del referéndum programado para el 1 de octubre y la CUP-CC ha querido explicar algunas de las cuestiones que cree que se tienen que tener en cuenta a la hora de organizar el referéndum. Lo han hecho a través de una carta escrita y firmada por los diputados de la CUP y publicada en el diario Naciodigital.
Según la CUP, el referéndum se tiene que parecer el máximo posible a una convocatoria de elecciones normales, por lo tanto piden que el censo y el derecho de voto estén preestablecidos para saber cuánta gente estará llamada a las urnas. Consideran a pesar de las continúas trabas que ha puesto el Estado, el hecho de tener un censo sería "una demostración de fuerza". Con respecto al voto desde el exterior, animan al Govern a hacer lo que haga falta para hacer crecer las inscripciones al registro de catalanes en el exterior para así conseguir una cifra de votantes "similar a las convocatorias ordinarias".
También hacen referencia a las urnas, papeletas y colegios electorales diciendo que tienen que estar todos presentes para, una vez más, organizar una votación lo más parecida posible a una votación ordinaria. Sobre los puntos de votación proponen que sean los de una convocatoria habitual, y que por lo tanto los tienen que ceder los ayuntamientos. En caso de que un consistorio no quiera dejar espacios públicos, creen que el Govern tiene que abrir puntos de votación en locales propios o de la Diputación correspondiente.
Con respecto a los miembros que formarán la mesa, proponen un sorteo entre la ciudadanía con suficientes miembros suplentes en caso de que algunos de los citados decidan no presentarse. Los agentes electorales piden que sea personal público que actue voluntarimente, están convencidos de que en las administraciones catalanas "miles de personas quieren ser partícipes del referéndum".
La CUP cree que es necesaria la presencia de una comisión de expertos internacionales para qué "expliquen por todas partes estos meses y puedan dar pautas de solución de los obstáculos que aparecerán". Los diputados cupaires destacan la importancia de los medios de comunicación el día del referéndum: "su papel es imprescindible". En la carta se indica que la prensa tiene que hacer difusión de la votación y tiene que ayudar a crear una opinión independiente "en relación al sentido del voto de la ciudadanía". Apuntan que el Govern también puede participar en esta tarea de difusión mediante la publicidad institucional.
El escrito subraya que el Govern de la Generalitat tiene que actuar en todo momento "de forma colegiada, sin dobles estrategias y poniendo por delante el compromiso adquirido". Para ir acabando, la CUP destaca que su grupo parlamentario propone, desde el primer momento, dos herramientas separadas: una ley de referéndum de autodeterminación y una ley de transitoriedad "para regular los efectos del sí al referéndum". Consideran que aunque esta ley afecta a un futuro, serviría para explicar de forma clara las consecuencias del voto y la vinculación del referéndum.
Finalmente, destacan el papel del pueblo catalán y la importancia que "para tomar decisiones valientes hay que notar que hay un buen trozo del país detrás". Concluyen con un llamamiento a la participación y diciendo que "hará falta estar en aquella noche del 1 de octubre para proclamar e implementar el resultado en un proceso que nada más empezará".