El Govern y la CUP se han reunido este martes por la mañana en el Palau de la Generalitat para hablar de los presupuestos de 2024. En esta ocasión, los anticapitalistas se han abierto a la posibilidad de llegar a un acuerdo por las cuentas y mantienen conversas con el ejecutivo sobre esta cuestión, tal como hacen el PSC, Junts per Catalunya y los comunes. Durante el encuentro, que ha durado una hora y media, la CUP ha trasladado una "propuesta de mínimos" para poder negociar un acuerdo para las cuentas. Entre las principales medidas que los cupaires ponen encima de la mesa, está la reclamación para que se destine el 25% del presupuesto de sanidad a la atención primaria, dotarse de una partida de 1.000 millones de euros para la adquisición y construcción de viviendas públicas, reforzar la energética pública, oponerse a los "macroproyectos", crear un nuevo tramo del IRPF para las rentas que perciben entre 60.000 y 90.000 euros al año o una red catalana de supermercados de titularidad pública que disponga de una distribuidora pública de bienes básicos.

Por la tarde, el diputado de la CUP, Xavier Pellicer, ha expuesto estas líneas maestras en una rueda de prensa en el Parlament. Según ha explicado, estas medidas tienen que servir para trabajar por "una vivienda digna, la salud pública, el despliegue de una nueva economía catalana y hacer frente a la crisis climática y la sequía". Pellicer ha detallado que, durante la reunión con el Govern, han hablado sobre todo de vivienda y sanidad. En estas materias, ha añadido que hay que incorporar medidas como acaben los cortes de luz y los desahucios, la regulación del precio de los alquileres, doblar las plazas de psicólogos o un plan de choque para reducir las listas de espera. Con respecto a la propuesta de la red catalana de supermercados, el parlamentario ha señalado que tiene que servir para tener "una alimentación saludable" y que tenga "precios asequibles" para toda la población. En relación con la fiscalidad, más allá de apostar por un nuevo tramo impositivo elevado para rentas de entre 60.000 y 90.000 euros, la CUP plantea "consolidar" el impuesto de patrimonio e implementar para la compraventa de segundas residencias. Y sobre los "macroproyectos", Xavier Pellicer ha remarcado que estos presupuestos "no tienen que permitir tirar adelante" la ampliación del aeropuerto del Prat, el Quart Cinturó, la Copa América, la Ryder Cup ni el Hard Rock. Además, los anticapitalistas consideran que hay que municipalizar los servicios de agua, hacer un "plan de urgencia" para mejorar la red de abastecimiento y un "plan de protección" para el campesinado.

Los contactos se mantendrán

Ante este planteamiento, Pellicer ha afirmado que el Govern "tiene que escoger si quiere una alternativa de izquierdas, independentista y a favor de la mayoría de la población, o se quiere mantener en las políticas que ha hecho hasta ahora del brazo del PSC y Junts que han dejado una situación insostenible en sanidad y tantos servicios públicos". En opinión del diputado, el ejecutivo "tiene la oportunidad de dejar un legado a favor de los trabajadores y trabajadoras del país" en este último año de la legislatura. Todavía en relación con estas conversaciones, ahora los cupaires esperan una respuesta del Govern y prevén poder hacer una nueva reunión la semana que viene.

Por otra parte, la también diputada Montserrat Vinyets ha manifestado las dudas de la formación con la posibilidad de que se pueda aplicar una limitación del precio de los alquileres a partir de febrero después de la reunión entre la consellera de Territori, Ester Capella, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez: "Nosotros no estamos tan eufóricos, no tenemos la certeza de que será una regulación eficaz". Vinyets ha destacado que será el Ministerio quien "decidirá las zonas tensadas a escala residencial" y es por esta razón que lo cuestiona. Al mismo tiempo, también desconfían porque "no queda claro" cómo se calculará el índice de referencia de los precios del alquiler.