La negativa de la CUP a retirar la enmienda a la totalidad a los presupuestos ha hecho hervir las redes sociales de los miembros del Govern y otros políticos, que han mezclado sus comentarios en un cóctel de ánimos, pero también de desolación.

El vicepresident y conseller d'Economia, Oriol Junqueras, ha sido escueto en Twitter pero conciso, y ha querido dejar claro que "no nos rendiremos porque nunca lo hemos hecho".

Eso sí. El vicepresident se ha soltado en un artículo en El Punt-Avui, donde ha apostado por seguir trabajando para "culminar" la hoja de ruta esta legislatura, aunque ha admitido que será "más complicado" porque "es obvio" que contará con "más dificultades".

La portavoz del Govern y consellera de la Presidència, Neus Munté, ha querido calmar los ánimos y ha asegurado que "nosotros oímos la voz de los que nos dicen que no podemos fallar".

Con menos positivismo –probablemente justificado– lo ha encarado el conseller de Justícia, Carles Mundó, que ha expresado su rechazo a la renuncia de los 870 millones de euros destinados a políticas sociales. "Los ciudadanos no lo entienden", se ha lamentado.

La consellera de Treball, Dolors Bassa, se ha mostrado "más triste que otras veces" por haber perdido unos presupuestos que prevén un incremento de 100 millones de euros para los recursos de empleo.

El portavoz parlamentario de Junts pel Sí, Jordi Turull, se ha querido sumar al coraje de Junqueras y ha animado al Govern y a su grupo a estar "más juntos que nunca para el Sí". 

El cantante y diputado de JxSí, Lluís Llach, ha ido aún más allá y ha puesto sobre la mesa que estos 12.000 millones de euros del presupuesto desaprobado "irán obligadamente a pagar la deuda de España".

Cogiéndose a las palabras del politólogo y sociólogo alemán Max Weber, la secretaria general de ERC y diputada de JxSí, Marta Rovira, ha abogado para intentar "el imposible una y otra vez" y a continuar adelante.

Como Rovira, el cabeza de lista de ERC para el 26-J, Gabriel Rufián, ha mencionado lo "imposible" como ejemplo que "venimos de tantos imposibles que hemos perdido la cuenta de las veces que lo hemos hecho posible".

El también candidato de ERC al 26-J Joan Tardà ha mostrado su apoyo tanto al president como al vicepresident del Govern y ha asegurado que ahora es el momento en que "se pone a prueba la firmeza de las convicciones".

La CUP, ¿dividida?

La decisión tomada por la militancia de la CUP no ha acabado de gustar a todos sus miembros. La diputada Mireia Boya ha querido abstenerse de hacer ningún comentario.

La "amplia minoría de ayer" ha hecho "perder humildad desde la amplia minoría de ayer" del hermano del diputado de la CUP Benet, Lluc Salellas, que ha dibujado sus sensaciones con la metáfora "de perder una sábana en cada colada".

La oposición reacciona

En el lado no independentista, la negativa de la CUP también ha calado fuerte. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha cargado contra esta situación porque no ve bien que "una de las decisiones más importantes de Catalunya se tomen en una asamblea de la CUP".

Mientras tanto, el coordinador general del PP de Catalunya, Xavier García Albiol, ha sacado toda responsabilidad de encima a los anticapitalistas y ha atribuido las enmiendas a la totalidad a los presupuestos directamente "a aquellos que han puesto la gobernabilidad de Catalunya en semejantes manos".

Albiol ha mostrado su alegría en los pasillos del Parlament asegurando que esto "es una buena noticia para los que no somos independentistas.

El ex diputado del PP en el Parlament Joan López Alegre se lo ha tomado con humor y ha asegurado que "pocos hacen más que la CUP por la unidad de España".