La CUP planta cara al PSC este 11S y pide movilizarse: "Hay que acabar con la estrategia de pacificación"

La CUP planta cara al PSC de cara a la Diada nacional de Catalunya y hace un llamamiento al conjunto de la ciudadanía a movilizarse este 11 de Septiembre para "recuperar la iniciativa política" y volver a situar en el centro de la agenda el ejercicio de la soberanía y el derecho a la autodeterminación. La formación anticapitalista considera que el independentismo se encuentra inmerso en un "laberinto" y defiende la necesidad de abrir una nueva etapa para recuperar la capacidad de incidencia política desde Catalunya. El secretario general de la CUP, Non Casadevall, ha advertido que los partidos que se proclaman soberanistas no pueden seguir esperando que sea el Estado quien resuelva un conflicto que, según su análisis, él mismo perpetúa. "Ningún tribunal, ningún Gobierno ni ninguna institución europea hará el trabajo que solo puede hacer un pueblo organizado", ha afirmado. En este sentido, la CUP reivindica una Diada marcada por la movilización y la organización popular como vía para volver a situar la independencia en el centro del proyecto político.

La formación también ha cargado contra la estrategia de "pacificación del conflicto" que atribuye al PSC y contra las expectativas de llegar a un pacto con el Estado. La CUP considera que el independentismo debe abandonar lo que define como "seguidismo" de la estrategia socialista y recuperar una agenda propia. "Hay que recuperar la fuerza del independentismo popular, abrir un nuevo embate que vuelva a situar la independencia como objetivo central y recuperar la iniciativa política desde Catalunya", ha defendido Casadevall.

Contra las propuestas "xenófobas y excluyentes"

En su posicionamiento ante el 11 de Septiembre, la CUP también ha reivindicado la construcción de un país "para todos" y ha situado el combate contra las propuestas xenófobas, etnicistas y excluyentes como uno de los ejes de la movilización. La formación considera que estos discursos no solo perjudican a una parte de la ciudadanía catalana, sino que también dificultan el objetivo independentista.

"Las propuestas xenófobas, etnicistas y excluyentes no solo atentan directamente contra buena parte de nuestros compatriotas catalanes, sino que directamente hacen imposible que el país alcance la independencia", ha asegurado Casadevall. Para los anticapitalistas, el independentismo debe ser capaz de construir un proyecto inclusivo y vinculado a las necesidades de la mayoría social.

La CUP quiere que este 11 de Septiembre sea, así, "el punto de partida de una nueva etapa del independentismo", alejada de la política de pactos con el Estado y de la dependencia de sus instituciones. Casadevall ha insistido en que "continuar con la política de sostenimiento del Estado a cambio de migajas solo genera frustración, distracciones y pérdida de tiempo".

El dirigente de la CUP ha concluido que "la única resolución democrática del conflicto pasa por el ejercicio del derecho de autodeterminación y por la construcción de la plena soberanía de los Països Catalans". Con este mensaje, la formación anticapitalista quiere convertir la Diada en un revulsivo para el movimiento independentista y en un llamamiento a recuperar la movilización en la calle.