Una semana más sin acuerdo entre ERC y Junts para el nuevo Govern. Ante la incertidumbre sobre la fecha de la investidura, la CUP ha puesto en duda la "voluntad de negociar" de JxCat de cara a una posible investidura del candidato de ERC, Pere Aragonès. En una entrevista con la Agència Catalana de Noticias (ACN), la diputada de la CUP, Laia Estrada, ha lamentado que la formación de Carles Puigdemont todavía no les haya hecho llegar su propuesta de Govern.

"El problema es que no podemos contraponer propuestas porque por un motivo que desconocemos no hay voluntad de entrar en negociaciones y en diálogo", se ha quejado la diputada. Estrada ha explicado que mientras que cupaires y ERC ya han presentado sus respectivas propuestas de modelo de país y de cómo se tiene que encarar el conflicto político, JxCat todavía no ha detallado las suyas aunque les pidieron la propuesta ahora hace un mes. "Nosotros podemos estar equivocados, pero lo que no podemos hacer es contraponerlo a la estrategia de Junts porque no sabemos cuál es", ha dicho la cupaire.

La CUP quiere que ERC se dé cuenta de que la mesa de diálogo "no sirve de nada"

Estrada ha puntualizado que, por ejemplo, en clave nacional no comparten la estrategia de ERC, pero que, como mínimo, la conocen. De hecho, ha dicho que ERC que los dos años de margen que dan a la mesa de diálogo son para que los republicanos se dé cuenta de que "no sirve de nada" y se convoque un nuevo referéndum unilateral.

La diputada de la CUP, Laia Estrada, ha lamentado que la formación de Carles Puigdemont todavía no les haya hecho llegar su propuesta de Govern. / ACN

En este sentido, Estrada ha pedido a Junts que si ve "insuficiente" el pacto que republicanos y CUP han hecho de cara a la investidura "ayuden a mejorarlo". "Si lo consideran insuficiente desde la vertiente independentista, que nos ayuden a mejorarlo y hagamos pinza conjuntamente", ha dicho. Con todo, ha lamentado que de momento no saben qué propone Junts para "corregir los errores que se cometieron en el marco del 1-O".

Estrada ha alertado de que se está repitiendo las "dinámicas" de la última legislatura. "Venimos de una parálisis y retroceso en términos sociales y de liberación nacional, y ahora vemos que volvemos a tener un enquistamiento", ha advertido. Según la cupaire, eso no es lo que se espera del independentismo ahora mismo, en plena crisis, y ha dicho que precisamente por eso pusieron en marcha negociaciones con los dos independentistas y también con comunes. Sobre estos últimos, Estrada ha lamentado que "por su parte no había interés".

Pacto "muy de mínimos"

En relación con el acuerdo con ERC, Estrada ha remarcado que es un pacto "muy de mínimos" y ha reconocido que les preocupa que JxCat no pueda suscribir cuestiones tan "elementales y básicas". "No podemos entender que los acuerdos de mínimos que hemos consensuado con ERC realmente signifiquen un problema insalvable con JxCat; no hablemos del programa socialista de la CUP, hablamos de cuestiones muy elementales", ha subrayado.

El acuerdo con ERC también incluye el compromiso de cupaires y republicanos de dar margen hasta el 2023 en la mesa de diálogo a la espera de que dé frutos. La diputada ha dicho que el objetivo es "poner un tope y un tiempo finito" a un espacio que cree que ya se ha demostrado que "no es útil". Estrada confía en que una vez se demuestre que la mesa de diálogo no avanza, por parte de ERC "no habrá ningún problema" para ponerse a trabajar para hacer un nuevo referéndum unilateral de independencia.

Mientras no se acabe este plazo, los cupaires proponen una estrategia de "confrontación" con el Estado a través de la aprobación de leyes sociales que puedan llegar a "desbordar" el ordenamiento jurídico. Estrada ha reivindicado la "indestriabilitat" del eje social y el nacional y ha remarcado que como el Estado "no tiene ninguna voluntad política de resolver los problemas sociales", la manera de resolverlos a Catalunya es "la confrontación con el Estado".

En cualquier caso, Estrada ha subrayado la necesidad de que haya un espacio de coordinación del independentismo "a todos los niveles", es decir, Parlamento, Madrid, exilio y municipalismo. "La mesa de diálogo importante es la de aquí", ha resumido la cupaire. En relación con el Consell per la República, del que la CUP no forma parte, los cupaires están de acuerdo en debatir su papel ahora que el mismo órgano está abierto a reformular-sese, pero remarcan que lo más importante es que haya "igualdad de peso" de los diferentes agentes. "Si la CUP no se ha sentido cómoda hasta ahora, es porque el planteamiento ha sido más de partido que de espacio de coordinación y vertebración de todo el independentismo", ha resuelto.

Sobre la posibilidad de entrar en Gobierno, ha apuntado que de momento no lo han descartado y que lo valorarán más adelante. Ahora bien, ha adelantado que si en la votación del pacto la gran mayoría de la militancia ya lo vio "de mínimos" y con políticas "muy escasas", ve "difícil" que las bases puedan llegar a dar apoyo a una eventual entrada al ejecutivo con las mismas condiciones.