Presupuestos y cuestión de confianza van de la mano para la mayoría de los políticos y no se puede concebir -en este caso- una cosa sin la otra. El presidente de la ANC, Jordi Sànchez, ha vinculado en una entrevista en Europa Press la cuestión de confianza que afrontará Puigdemont a la aprobación de los presupuestos de 2017 y ha destacado que "el Govern necesita estabilidad; sin presupuestos no hay estabilidad y sin estabilidad es muy difícil hacer todo el trabajo que hay que hacer" para desplegar la hoja de ruta independentista.
Y es que precisamente para el propio Govern no tendría sentido que Puigdemont superara la moción de confianza y que después volviera a perder una votación presupuestaria, por lo cual la vincula necesariamente a la aprobación de las cuentas, mientras que la CUP rechaza incluirlas en la negociación.
Ante esta negativa, Sànchez recuerda que "en democracia, la estabilidad está garantizada si el Govern tiene el instrumento básico para gobernar, que son los presupuestos", y añade que el compromiso de aprobar las cuentas que tendría que adquirir la CUP sería limitado, ya que se prevé que la legislatura acabe en un año.
Tropezar de manera clara
Sànchez ha avisado de que el proceso soberanista "tropezaría de una manera muy clara" si Puigdemont pierde la cuestión de confianza, y ha dicho que unas nuevas elecciones serían el peor escenario para el independentismo. "Significaría que los 72 diputados no han hecho lo que tocaba de acuerdo con el mandato del 27-S", pero este escenario no parece posible porque todo apunta que Puigdemont saldrá invicto, ha precisado.
Para el líder de la ANC, hace falta que JxSí y la CUP trabajen desde la unidad para conseguir culminar el proceso soberanista: "Si nosotros mismos, con la mayoría de la cual disponemos, acabamos poniendo obstáculos en el camino, al final tropezaremos".
También ha considerado que ahora más que nunca hace falta que no haya fisuras entre los soberanistas, teniendo en cuenta las posibles responsabilidades penales a las cuales se enfrentan Puigdemont, sus consellers, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y el resto de miembros de la Mesa.