La sentencia del Tribunal Supremo que obliga a las escuelas a impartir un 25% de las horas lectivas en castellano ha captado parte del debate político que se ha producido esta semana en el Pleno del Parlament. Si el miércoles en el control al Govern y al presidente se abordó la cuestión, también ha sido protagonista en las últimas interpelaciones realizadas la tarde de este jueves: Cs y PP han pedido al Ejecutivo que cumpla la ley del TS mientras que la CUP ha reclamado que desobedezca. En todo, el titular de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray, ha asegurado que no tendrán ninguna duda de defender el catalán en las escuelas.

 

Tanto PP como Cs se han reiterado asegurando que el castellano no se enseña a las escuelas catalanas. El diputado del partido naranja, Carlos Carrizosa, ha acusado el modelo de escuela catalana diciendo que rompe la cohesión social porque sólo se puede estudiar en castellano, catalán e inglés en centros privados, y ha pedido el fin del sistema de "represión lingüística". Cambray ha contestado que la derecha española está compitiendo para ver qué partido pronuncia el discurso más "agresivo" para encontrar unos cuantos votos: "Dejen en paz a nuestros maestros. Ya es suficiente, señores de Cs. Irremediablemente acabarán desapareciendo", ha lanzado el conseller, que también ha criticado que su paso por la política sea únicamente para buscar conflictos.

También la diputada del PP Lorena Roldán ha acusado al Govern de no enseñar el castellano en las aulas y ha tildado la inmersión lingüística de "clasista". Cambray, estupefacto, ha preguntado a Roldán si realmente se cree todas las cosas que dice, y la ha acusado de difamar cuando ha dicho que el sistema catalán es monolingüe: "Nosotros damos cumplimiento a la legislación vigente. La ley de educación en Catalunya y la Lomloe, que nos dicen que lo que tenemos que hacer desde el sistema educativo catalán es garantizar que el alumnado de cuarto de ESO haya alcanzado los conocimientos en catalán y castellano. Eso es lo que estamos haciendo".

Cambray ha aprovechado estas interpelaciones para cargar, una vez más, contra la decisión del TS, y ha lamentado que esta sentencia sea "el enésimo ataque al sistema educativo" construido con consensos a lo largo de los años. Por eso, ha pedido dejar de utilizar la escuela como en su sitio de "batalla política", mientras que ha asegurado que no permitirán que se erradique el catalán en las aulas.

Después de su intervención ha llegado la tercera y última interpelación del día, esta vez por el cupaire Carles Riera, que ha pedido al conseller que no tengan ninguna duda ni debilidad a la hora de defender el modelo catalán, y ha criticado de nuevo la injerencia de los tribunales en las competencias que corresponden a la Generalitat. El titular de Educación ha agradecido el tono al anticapitalista después de las comparecencias previas y crispadas de la derecha, y ha asegurado que el Govern destinará todas las energías a seguir incrementando el uso del catalán en los centros educativos.

El catalán se utilizará menos

El debate parlamentario se ha producido después de que hoy se hayan publicado los resultados de una encuesta del Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo, un órgano consultivo de la Conselleria de Educación, que constata que un 50,4% de los alumnos catalanes cree que la lengua catalana se utilizará menos en un plazo de cinco años.

En|A la imagen destacada, el conseller Josep Gonzàlez-Cambray / Sergi Alcàzar