La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha lanzado un aviso a la Generalitat y a los líderes del procés en plena ofensiva judicial por el 9-N y el debate de la desconexión en el Parlament. "Quien se cree que está por encima de la ley y quiere saltársela, al final se le girará en contra", ha vaticinado Cospedal, en el mitin de clausura de la Escuela de Otoño del PPC en Cambrils.
"No tengo ninguna duda que eso acabará pasando a quienes desde la Generalitat están diciendo a la gente que no tienen que cumplir la ley", ha continuado la secretaria general del PP, que también ha querido reprochar a los partidos soberanistas que no tengan ningún problema "al ponerse de acuerdo con sus delirios rupturistas" y en cambio sea más difícil llegar a acuerdos en materia económica. "Pactan aquello imposible y no actúan en aquello necesario", ha sentenciado Cospedal.
Por otra parte, Cospedal ha alertado de que la estabilidad política no puede dejarse en manos de los radicales, como está pasando según su opinión a Catalunya y, ante eso, ha ofrecido "la mano tendida" del PP para garantizar la gobernabilidad de España.
"La estabilidad de un gobierno y la estabilidad de un país no se puede dejar en manos de los radicales y de los extremistas porque lo único a lo que induce es a crear inseguridad, parálisis y desconcierto. Lo sabemos muy bien en Catalunya", ha dicho.
Ante eso, ha ofrecido un PP que apuesta por la "moderación y el reformismo" con el único objetivo del "bien común" y "del futuro de Catalunya y del conjunto de España". "Nosotros defendemos que la igualdad entre todos los españoles y el imperio de la ley no son moneda de cambio para ninguna negociación", ha advertido.
Evitar terceras elecciones
Cospedal ha insistido en que unas terceras elecciones generales serían un "disparate" que podría echar a perder la recuperación económica y de empleo experimentados los últimos meses. "Eso es una cosa que no podemos desperdiciar porque nos ha costado mucho", ha proclamado.
Para la secretaria general del PP, los españoles quieren "normalidad" y un gobierno que trabaje por el interés general y que no tenga "la vista atrás" ni la mirada "en el retrovisor".