Este jueves, el Gobierno se ha visto obligado a devolver hasta 9.000 test rápidos de coronavirus había comprado en China. El motivo: eran defectuosos. De hecho, según la embajada china en España, la empresa Shenzhen Bioeasy Biotechnology ni siquiera cuenta por ahora con la licencia oficial de la Administración Nacional de Productos Médicos para vender los productos. Todo eso contrasta con el relato del presidente Pedro Sánchez, que el sábado pasado llegó a decir que eran "test fiables y homologados".

En su comparecencia desde el Palacio de La Moncloa, Pedro Sánchez presumía de que ya se había materializado "la compra y la puesta en marcha de los test rápidos, algo muy importante". Y añadía: "Se trata de test fiables y homologados". E insistía: "Este último punto es muy importante, la homologación. Es muy importante porque tienen que contar con todas las garantías sanitarias". En este sentido, el presidente español explicaba que ya tenían comprometidas hasta 640.000 unidades de estas pruebas y que llegarían hasta un millón.

Este jueves el Ministerio de Sanidad se ha visto obligado a devolver hasta 9.000 unidades de test rápidos. Después de que el Centro Nacional de Epidemiología comprobara el producto han constatado que "las especificaciones de este lote enviado no corresponden al certificado de calidad CE" y que por eso se ha procedido a devolver este paquete al fabricante chino Bioeasy. Según ha explicado el responsable técnico de Sanidad, Fernando Simón, la empresa los cambiará. Se trata de una primera remesa que adquirió días atrás el Ministerio, que todavía espera la llegada de un pedido.

 

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