24 horas después de la relajación de las medidas de confinamiento total decretado por el Gobierno, el minisitro de Sanidad ha comparecido ante la ciudadanía para constatar que los últimos datos recogidos permiten afirmar que España empieza "a doblegar la curva" de contagio del coronavirus. El análisis de Salvador Illa, en nombre de la Moncloa, es que el pico ha quedado atrás y que se superó hace unos días.
Este martes España ha registrado a 567 nuevos muertos de Covid-19, una cincuentena más que ayer. A pesar de ello, la tendencia parece estabilizarse en un crecimiento del 3,2%, cuando hace una semana superaba el 5%. La ralentización del ritmo de crecimiento del virus es más acusada. Se sitúa, según la última actualización del ministerio, por debajo del 2%.
El máximo responsable de la sanidad en el Estado ha destacado que, si bien se ha pemès reactivar "una pequeña parte de la economía", todavía no se ha iniciado la desescalada y el país sigue "en fase de confinamiento", que ha vuelto a calificar como uno "de los más estrictos de Europa".
La previsión de las autoridades sanitarias es que ahora mismo, el frenazo que se está detectando con respecto a la expansión del virus responde a las medidas de aislamiento implantadas al principio del estado de alarma, ahora hace un mes. Por lo tanto, todavía no se estaría notando el efecto de las dos últimas semanas de confinamiento total. Eso significa, también, que por lo menos hasta dentro de diez días más no se podrá saber qué consecuencias tiene el alivio de las restricciones del confinamiento que arrancó ayer, con la vuelta al trabajo de miles de trabajadores.