La campaña de Francesc Homs se ha dirigido hoy a Lleida. En esta circunscripción Convergència se quedó el 20-D sin el segundo diputado por poco más de un millar de votos, y ahora intenta evitar que la situación se repita. Lo ha hecho con la crítica directa contra el pacto entre socialistas y Ciudadanos en la Paeria, pero sobre todo con la apelación al votante de Unió.
“Hago un llamamiento a la buena gente que votó Unió Democràtica en septiembre del año pasado y en diciembre, para que ahora que no se presenta nada que se parezca a Unió Democràtica esta vez tengan confianza en Convergència”, ha reclamado Artur Mas.
Los democristianos consiguieron casi 5.000 votos el 20-D mientras que a CDC le faltaron 1.300 para conseguir el segundo escaño, que finalmente fue a parar al PSC. Esta vez la campaña convergente se ha propuesto evitar que esta situación se repita, por lo cual intensificará de manera especial la presencia en este territorio, con particular presencia de Artur Mas.
Esta mañana, sin embargo, la campaña convergente ha desembarcado con sus primeros espadas, el presidente, Carles Puigdemont, Artur Mas y el candidato Francesc Homs. Y lo volverá a hacer en la segunda parte de la carrera electoral.
De bares
Un comentario del cabeza de lista de esta demarcación, Antoni Postius, que ha reprochado a Puigdemont que no lo hubiera avisado de que desayunaba en Lleida cuando él se entera de todo lo que pasa en la ciudad, se ha convertido en el hilo conductor de las intervenciones.
Puigdemont ha admitido que había ido a tomar un café, lo cual ha descrito como una manera convergente de hacer -“ir a fer un cafè, porque la gente de Convergència somos normales y nos gusta ir a aguzar el oído y hablar con la gente”.
Acto seguido ha sido Mas quien ha explicado su desayuno. “Yo también he hecho de convergente esta mañana, si hacer de convergente quiere decir ir al bar”, ha relatado. Ha explicado que no ha tomado ningún café – “yo ya voy lo bastante excitado por la vida y no necesito más excitantes” - sino un pequeño bocadillo. “Y el Postius no se ha enterado”, ha ironizado.
El último a intervenir, el candidato, también ha explicado su desayuno. Con café y bocadillo pero no en Lleida sino de camino. Lo que ha añadido es que se ha encontrado a una pareja de Lliçà y les ha pedido el voto. "Te dicen que tengas suerte, y yo les he dicho que con suerte no haré nada lo que necesito es que me votéis", ha ironizado.
Gafas metropolitanas
Durante los parlamentos, Mas ha insistido, como está haciendo en todas sus intervenciones, en que con una Convergència fuerte hay menos riesgos de reeditar el tripartito, que según ha dicho, no será con el PSC sino con la CUP.
Por su parte, Puigdemont ha explicado que CDC tiene una visión de conjunto del país y no como aquellas formaciones que “se ponen gafas de mirar metropolitanas” y si no es así no entienden el país.
Podemos y el juguete viejo
En cuanto al candidato, ha cargado contra Podemos, que ha descrito como “un juguete nuevo que se ha hecho viejo en cuatro meses” y a quien ha reprochado que dé prioridad al Corredor Central en vez del Mediterráneo.
Aprovechando que en Lleida Ciudadanos ha pactado con el PSC en el Ajuntament, Homs ha recordado los cambios sobre la normativa en la rotulación – “ay, mira qué gente más comprometida en la defensa de la lengua catalana y diría en la defensa del sentido común”, ha ironizado- y ha advertido que Ciudadanos aunque vista piel de cordero “lleva el lobo dentro”.