El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha expuesto las exigencias de su partido al Gobierno para abordar la delegación de las competencias en materia migratoria en Catalunya acordada entre el PSOE y Junts per Catalunya. Entre los puntos clave, ha destacado el cierre de los centros de internamiento de extranjeros (CIE) y el fin de las llamadas “redadas racistas”. En una rueda de prensa este lunes, Fernández ha hecho valer el acuerdo reciente entre Podemos y el ejecutivo para impulsar una regularización extraordinaria que podría beneficiar a cerca de medio millón de personas migrantes en el Estado. Una vez finalizado este proceso, ha explicado, la formación morada está dispuesta a abrir conversaciones sobre el traspaso de competencias, pero con dos condiciones previas.
Por un lado, reclama modificar el preámbulo del texto pactado entre el PSOE y Junts para eliminar el que considera un enfoque “racista y xenófobo”. Por otro, exige que el Gobierno central clausure los CIE existentes y ponga punto final a las "identificaciones policiales por perfil étnico". El portavoz de Podemos también ha avanzado que en los próximos días trasladarán al ejecutivo otras propuestas en política migratoria, al margen de la negociación con Catalunya, como la derogación de la ley de extranjería y la agilización de los trámites de nacionalización mediante la reducción de los plazos.
Primero: aprobar la regularización de inmigrantes
El portavoz de Podemos ha explicado que antes que nada hay que culminar el proceso de regularización, que sitúan hacia la primavera, ya que su partido ya advirtió que, antes de hablar de delegaciones de competencias, la gente debía disponer de “papeles”. Acto seguido, ha remarcado que "Podemos siempre apoya el autogobierno", pero exige que cualquier norma sobre el traspaso de competencias en materia de inmigración esté libre de cualquier sesgo racista. En este sentido, ha recordado que rechazaron con su voto la proposición de ley presentada por Junts y el PSOE porque, según su criterio, "contenía elementos racistas", especialmente en la exposición de motivos.
Así pues, ha insistido en que están dispuestos a negociar esta medida acordada entre el PSOE y Junts, pero ha advertido de que continúan reclamando la eliminación de “elementos racistas y xenófobos”, sobre todo en el preámbulo de la propuesta de ley, en caso de que socialistas y postconvergentes la vuelvan a impulsar. “Al margen de suprimir los contenidos racistas y xenófobos de la exposición de motivos, también queremos incorporar otras medidas muy concretas, como poner fin a los centros de internamiento de extranjeros”, ha añadido Fernández
Finalmente, Fernández ha salido en defensa de las declaraciones de la eurodiputada y número dos del partido, Irene Montero, que el 31 de enero en un acto en Zaragoza habló de “sustituir fachas y racistas”, en referencia irónica a la teoría del “gran reemplazo”. Según ha explicado, Montero pretendía ridiculizar esta tesis, que ha calificado de “mentira racista, fascista y xenófoba” promovida por la extrema derecha de Vox y, a su parecer, asumida también por el PP.