La revista política australiana The Conversation ha analizado qué puede representar el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez para Catalunya, y apunta que toda negociación tendrá que comportar de entrada la supresión total de la intervención de la Generalitat y una solución para los presos políticos. A partir de aquí prevé que aparezcan diferencias, porque calcula que la reivindicación mínima de los catalanes será un referéndum pactado de autodeterminación, mientras que Sánchez, por la presión de PP y Cs y del mismo PSOE, tendrá que formular alguna otra propuesta.

La revista apunta lo que tiene que hacer el Gobierno español a corto plazo, y a largo plazo. En el primer caso, considera que debe restablecer el diálogo con el president Quim Torra, y "restaurar la autoridad del Govern catalán, devolviendo las competencias al Parlament". "También deberá abordar la delicada cuestión de los dirigentes nacionalistas que fueron encarcelados el otoño pasado. Es una exigencia fundamental para muchos catalanes, que los ven como presos políticos", añade, a pesar de reconocer que no será una cuestión fácil para Sánchez si no hace una "intromisión política obvia" en el procedimiento judicial.

A largo plazo, el análisis prevé una negociación todavía más complicada. "Los catalanes casi con toda seguridad exigirán un nuevo referéndum de autodeterminación, en este caso aprobado por la ley", indica, pero matiza que PP, Cs y gran parte del PSOE están totalmente en contra de ello. Ante eso considera que Sánchez puede ofrecer a Catalunya un reconocimiento nacional explícito, y pronostica que el PSC podría jugar en eso un papel de mediador. "En el centro de cualquier reforma se encuentran dos grandes demandas que tendrán que ser atendidas. El Govern catalán quiere un nuevo acuerdo fiscal y que Catalunya sea reconocida como una nación diferente dentro de España", resume.

"El reconocimiento nacional representaría reconocer la soberanía de los catalanes y de su derecho a decidir su futuro constitucional, aunque dentro de los parámetros fijados en la Constitución española. Un referéndum sobre un nuevo Estatut también podría abrir la puerta a una opción democrática sobre la independencia. No obstante es poco probable que ello suceda. La principal dificultad es asegurar que este nuevo Estatut no pueda ser revocado por la vía judicial, para diluirlo", manifiesta.

The Conversation admite que las posibilidades de un acuerdo se pueden romper y que el margen para negociar es "estrecho", y que hace falta que Sánchez muestre "un espíritu creativo".