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Girona entra en una nueva etapa política marcada por la incertidumbre después de la salida de Junts del gobierno municipal. En este escenario, Esquerra Republicana ha fijado sus condiciones para continuar formando parte del ejecutivo encabezado por el alcalde, Lluc Salellas, y ha advertido que la decisión de los juntaires obliga a replantear el funcionamiento interno del Ayuntamiento. En un comunicado hecho público este martes, los republicanos señalan que la ruptura del pacto abre "una situación de incertidumbre institucional" y aseguran que valorarán internamente la propuesta que les traslade el alcalde en los próximos días. Por ello, los republicanos piden una propuesta de cartapacio de gobierno, aunque evitan comprometerse con la continuidad en el gobierno y condicionan cualquier decisión a cambios concretos en la gestión municipal.

La formación considera que el actual escenario pone en evidencia carencias que "no son nuevas" y que obligan a abordar debates pendientes desde hace tiempo. En este sentido, defiende que el Ayuntamiento de Girona debe funcionar de manera más eficiente y reclama medidas concretas para garantizar esta mejora hasta el final del mandato. Los republicanos insisten en que cualquier decisión debe responder a los intereses de la ciudad por encima de los partidistas y se ponen "a disposición" para facilitar una Girona "más gobernable, más eficiente y con más capacidad para resolver las carencias actuales". ERC también expresa confianza en su grupo municipal, que considera el más indicado para valorar el contexto y la responsabilidad institucional del momento.

Según explica la ACN, las discrepancias dentro de los republicanos, entre la ejecutiva local de Girona y el grupo municipal, han hecho que la respuesta no se haya consensuado hasta después de 24 horas de que Junts anunciara la salida del gobierno. Y de hecho, encontrar un escrito que satisficiera a ambas partes también ha comportado que la continuidad de ERC dentro del pacto todavía no esté cerrada, a la espera de los movimientos que haga Guanyem.

Reproches cruzados entre Salellas y Junts

La posición de ERC llega en plena escalada de tensiones entre los antiguos socios de gobierno. La ruptura del tripartito —formado por Guanyem, Junts y ERC— ha desencadenado un duro intercambio de reproches entre el alcalde, Lluc Salellas, y la hasta ahora vicealcaldesa, Gemma Geis. Salellas acusa a Junts de haber roto el pacto por "electoralismo y miedo a la extrema derecha" y califica la decisión de "error político y de cálculo". Según el alcalde, en las últimas semanas no se había producido ningún cambio sustancial en el funcionamiento del gobierno y atribuye la ruptura a una estrategia de cara a las municipales de 2027.

El alcalde ha advertido, además, que el movimiento "da alas" al PSC, a Aliança Catalana y "a Madrid", y ha defendido la continuidad del proyecto con la hoja de ruta de los 64 puntos acordados en 2023. En este contexto, ha tendido la mano a ERC para que se mantenga en el gobierno y permita consolidar un ejecutivo "de izquierdas e independentista" en la ciudad.

Por el contrario, Gemma Geis ha justificado la salida de Junts por un "personalismo" en la manera de gobernar de Salellas y por discrepancias acumuladas en la gestión municipal. La dirigente juntaire asegura que la decisión ha sido "muy meditada" y responde a la voluntad de priorizar el funcionamiento del día a día de la ciudad. Geis ha denunciado retrasos en proyectos clave, problemas internos en áreas como recursos humanos y carencias en servicios básicos como la limpieza o el mantenimiento de las calles. También ha cuestionado algunos anuncios del gobierno, como las inversiones vinculadas al Campus de Salud, que considera que no se han materializado en los presupuestos. A pesar de la dureza de las críticas, Junts defiende que hará una "oposición responsable" y mantiene que la ruptura se ha producido de manera "serena", a pesar de admitir un deterioro progresivo de la confianza con Guanyem.

Con la salida de Junts, el gobierno de Salellas queda en minoría con 11 de los 27 concejales, lo que sitúa a ERC en una posición clave para garantizar la estabilidad municipal. La decisión de los republicanos marcará el futuro inmediato del consistorio, mientras Guanyem ya trabaja en la reorganización del cartapacio.