Comín escenifica una simbólica vuelta a Catalunya cruzando a pie la frontera de los exiliados: "Hemos ganado"

Toni Comín ya está en Catalunya después de nueve años de exilio en Bélgica. El exconseller de Salud del gobierno del 1 de octubre ha cruzado este domingo a pie la frontera entre Cerbère y Portbou, acompañado de familiares, amigos y representantes políticos. Lo ha hecho visiblemente emocionado, en una caminata cargada de simbolismo con la que ha querido poner fin a casi una década lejos del país. "Se ha reunido toda mi vida entera aquí", ha expresado Comín durante el reencuentro con su entorno más cercano.

Más de un centenar de personas lo han recibido en Cerbère, punto de salida del recorrido, entre aplausos, abrazos y lágrimas. Entre los asistentes se encontraban su pareja, su hija y su hermana Betona Comín, así como los representantes de Junts Josep Rius y Marta Madrenas, la exconsellera Meritxell Borràs, el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, el exdiputado Oriol Pujol y el eurodiputado de los Comuns Jaume Asens. El secretario general de Junts, Jordi Turull, no ha podido asistir por motivos familiares.

Un regreso cargado de emoción y reivindicaciones políticas

Una vez cruzada la frontera, Comín ha pronunciado un discurso en el Memorial de la Retirada, situado en el collado de Belitres, un espacio que recuerda a los republicanos que huyeron de la represión franquista en 1939. Rodeado de esteladas y de una urna del referéndum del 1 de octubre, el exconseller ha celebrado el final de su exilio ante los asistentes. "Lo de hoy es una fiesta", ha afirmado, antes de reconocer que "tenía prisa por volver". También ha agradecido el apoyo recibido durante estos años y ha recordado a las personas que no han podido acompañarlo en este momento, especialmente a sus padres.

Más allá de la emoción del reencuentro, Comín ha dedicado buena parte de su discurso a reivindicar el significado político del regreso. "Vuelvo sin haber pasado por una cárcel española, aunque lo han intentado todo", ha asegurado. El exconseller ha presentado el desenlace de su exilio como una victoria, aunque ha advertido que el conflicto político sigue abierto. "No es la victoria definitiva, pero es una victoria", ha manifestado. En esta línea, ha defendido que "hemos conseguido vencer a un estado tan poderoso como el español, pero la lucha continúa, porque la independencia es una lucha justa". También ha remarcado que "el exilio nos ha hecho más fuertes" y ha insistido en que "la independencia es posible", entre gritos de los asistentes a favor de la independencia.

El regreso, después del levantamiento de la orden de detención

Comín se marchó al exilio en 2017, después del referéndum del 1 de octubre y de la declaración de independencia, y desde entonces había residido en Bélgica. Su regreso ha sido posible después de que el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena confirmara esta semana el levantamiento de las órdenes de detención contra él, Carles Puigdemont y Lluís Puig, a raíz del aval del Tribunal Constitucional a la aplicación de la amnistía al delito de malversación. Aun así, su situación judicial todavía no está resuelta definitivamente, ya que corresponde a la sala penal del Supremo decidir sobre la extinción de la responsabilidad penal.

Antes de volver al Principado, Comín viajó el jueves a Madrid para prometer la Constitución española ante la Junta Electoral Central, un trámite necesario para poder ocupar el escaño que obtuvo en las elecciones europeas de junio de 2024. Lo hizo en catalán y "por el mandato del 1 de octubre y por imperativo legal". Al día siguiente, el Parlament Europeu notificó oficialmente su elección como eurodiputado con efectos del 22 de octubre. El regreso de Comín llega pocos días después del del exconseller de Cultura Lluís Puig, que el miércoles volvió a Terrassa y el jueves asistió al pleno del Parlament de Catalunya después de nueve años de exilio.