El CNI ha celebrado hoy de incógnito el 20 aniversario, con un cierre de filas y entre aplausos, en pleno escándalo del CatalanGate. Según informa Efe, la directora del CNI, a Paz Esteban, ha recibido este viernes un largo y unánime aplauso de sus compañeros durante la celebración, que ha tenido lugar un día después de que compareciera en la comisión de secretos oficiales del Congreso para dar cuenta del espionaje político.
Este viernes hacía veinte años de la creación del CNI, que hasta entonces era el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), una efeméride que en principio se tenía que celebrar en un gran acto oficial con presencia del rey Felipe VI y de servicios de inteligencia extranjeros. Pero la aparición del CatalanGate ha obligado a suspender el acto, y la celebración sólo ha sido interna y discreta. Según las mismas fuentes, en el acto han remarcado "el orgullo de pertenecer a esta institución del Estado", en estos momentos bajo el punto de mira por el espionaje en los teléfonos móviles de más de 60 políticos, abogados y profesionales catalanes, así como los del presidente español, Pedro Sánchez, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles. Todos ellos han sido captados a través del sistema Pegasus, aunque puede tener autorías diferentes.
La crisis del espionaje ha abierto un enfrentamiento entre Margarita Robles, de quien depende el CNI y a quien da apoyo, y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, que era el responsable de la seguridad cibernética del presidente español, Pedro Sánchez. El presidente español se ha limitado a expresar hoy en Barcelona su "respeto y consideración" hacia la sociedad catalana y sus instituciones así como su "firme voluntad de seguir avanzando en el diálogo, la negociación y el acuerdo", como si realmente hubiera habido algún progreso en este campo. Ha ventilado la cuestión con una genérica apelación de que "no hay propósito más noble para cualquier responsable político que construir convivencia" a fin de que los ciudadanos, "en un momento tan especial y tan complejo, vivan en una sociedad sin fracturas". Y aquí ha quedado todo. Posteriormente desde la Moncloa se ha explicado que Sánchez y el president de la Generalitat, Pere Aragonès, han acordado concertar un encuentro. Sin embargo, eso será otro día.
Mientras tanto, más de una veintena de personas investigadas y víctimas del CatalanGate se han manifestado delante del hotel W. Entre ellas, se ha visto a los diputados de ERC Ernest Maragall y Meritxell Serret; al secretario general de Junts, Jordi Sànchez, y a los diputados Josep Rius y Albert Batet; y de la CUP había los diputados Carles Riera y Eulàlia Reguant. Por parte de las plataformas sociales, había Sònia Urpí de la ANC y el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich. Todos ellos se han plantado cerca del edificio donde ha tenido lugar el encuentro económico, y han mostrado carteles con los mensajes "Democracia bajo vigilancia" y "España nos está espiando", en inglés.