"No tendrá el apoyo ni implícito ni explícito de mi partido a ningún gobierno que no apueste por la regeneración". Con estas palabras, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha querido dejar claro a Mariano Rajoy que no facilitará un gobierno a los populares si se quedan estancados en el pasado y pretenden continuar igual, sin ningún cambio en sus políticas.
Lo ha dicho a los cursos de verano de la Universidad Complutense, donde ha hablado de los cambios que quiere implantar la nueva política y ha justificado sus declaraciones sobre que no participará "activamente" en ningún proyecto que no haga un giro en su manera de gobernar. "Tan legítimo es gobernar como que nosotros no queramos formar parte de este gobierno", ha puesto de manifiesto, aunque vale la pena tener presente que el líder de la formación naranja ya anunció la semana pasada que a la segunda vuelta de la votación de la investidura se abstendrán para facilitar un gobierno popular.
Rivera se ha puesto las pilas a la hora de asentar sus cementos en el último día que tienen los partidos para negociar la composición de la mesa del Congreso y, modestias aparte, ha aprovechado para subrayar el "pasito complicado" que ha hecho C's para intentar desbloquear la investidura.
Y es que al partido de Rivera no le corresponde ningún lugar en la mesa, a diferencia de la XI legislatura, pero ahora buscan como mantener a los dos representantes que tenían o, como mínimo, intentarán quedarse con uno.