Caos, improvisación, incapacidad, descontrol e impotencia. Entramos en la cuarta semana de la crisis migratoria de Ceuta sin que el panorama dé señales de mejora. Todo lo contrario. Solo hay que echar un vistazo este sábado a las portadas de los diarios españoles y catalanes para comprobar que la situación es cada vez más preocupante. Los quioscos retratan un Gobierno superado por una crisis humanitaria que se enquista, con miles de migrantes todavía amontonados en la ciudad autónoma y una policía que no consigue reagrupar a los magrebíes y subsaharianos que continúan concentrándose en la playa de El Trampolín. La fotografía que comparten el ABC y La Razón resume buena parte del problema: centenares de personas sentadas junto a la playa, vigiladas por agentes de la Policía Nacional. El primero no se guarda ningún adjetivo y abre con "Caos en Ceuta por la improvisación en el reagrupamiento de inmigrantes". Explica que muchos marroquíes abandonan los centros habilitados por la Moncloa y vuelven a El Trampolín, donde la policía intenta evitar que se instalen nuevos asentamientos. En la cabecera, además, señala que Pedro Sánchez ha delegado en el ministro Ángel Víctor Torres la acción del Govern en la crisis, tres semanas después de la avalancha migratoria. El Gobierno llega tarde.
El Mundo eleva todavía más el tono: "El Gobierno, incapaz de gestionar a los 6.500 que todavía vagan por Ceuta". Según el diario, la policía contabiliza a unas 2.000 personas deambulando por la ciudad, 2.500 más escondidas y unos 2.000 menores. La portada contrapone esta situación a la designación, 22 días después de la llegada masiva, del ministro Ángel Víctor Torres como coordinador de la respuesta gubernamental. El rotativo también pone el foco en la tensión política entre la Moncloa y la Zarzuela después de que un ministro sugiriera que el rey debería reclamar a Marruecos más cooperación.
La misma sensación de un ejecutivo que llega tarde planea sobre La Vanguardia, que sentencia que "El Ejecutivo no consigue tomar el control del alud migratorio en Ceuta". El diario explica que centenares de magrebíes han vuelto a ocupar la playa de El Trampolín después de ser desalojados y destaca que las entidades humanitarias continúan denunciando que la Administración no es capaz de atender las necesidades más básicas. También recoge que el presidente estudia encargar a Torres la coordinación definitiva de la crisis. El Periódico pone el foco en un elemento nuevo: el control policial sobre los mismos migrantes. "La policía vigila a 11 líderes de los migrantes en Ceuta", titula, y asegura que dos de ellos dirigen las actividades en el campamento de El Trampolín. Centenares de personas, añade, han vuelto a acampar en la playa mientras esperan ser realojadas en centros de acogida.
El negocio de las mafias
Pero el descontrol también alimenta otro negocio: el de las mafias que ofrecen una salida clandestina hacia la Península. El País y el Ara coinciden en destacar que los traficantes ya llegan a reclamar hasta 9.000 euros por persona para llevarla hasta las costas de Cádiz cruzando el Estrecho en embarcaciones precarias que ponen en riesgo la vida de los migrantes que lo intentan y que lo pueden pagar. La policía española ha desarticulado dos organizaciones criminales acusadas de tráfico ilícito de migrantes, entre ellas, personas que llegaron a Ceuta en el asalto de finales de julio. La acción policial desmiente al ministro Grande-Marlaska, que había mantenido que ninguno de los migrantes llegados en la ola había conseguido llegar a la Península. El diario madrileño abre, sin embargo, con otro ángulo: "El Gobierno prepara un plan de ayudas para revitalizar Ceuta", con rebajas fiscales, ayudas directas y medidas para el turismo para intentar reparar el impacto económico de una crisis que ha paralizado buena parte de la ciudad.
El Ara sitúa directamente a las mafias en el centro de la portada: "La mafia cobra hasta 9.000 euros por llevar a los inmigrantes de Ceuta". La policía ha detenido a cinco personas en Cádiz acusadas de organizar travesías en embarcaciones sin garantías de seguridad. La imagen dibuja así el círculo perverso que se ha creado en Ceuta: miles de personas atrapadas en la ciudad y organizaciones criminales dispuestas a convertir la desesperación por llegar a la Península en un negocio cada vez más caro.
La Razón, por su parte, introduce un elemento político de fondo especialmente incómodo para Madrid. Titula que "Los informes de Defensa tratan la migración como un arma de Rabat" y asegura que los análisis cuestionan la capacidad española de respuesta mientras Interior sigue insistiendo en la necesidad de mantener la colaboración con Marruecos. El diario considera que la situación constituye una amenaza directa y recuerda que los inmigrantes siguen siendo una herramienta diplomática con la que Rabat puede arrancar concesiones.
La crisis de Ceuta vuelve así a devorar casi todo el espacio político de las portadas. Y, después de cerca de un mes, el vocabulario ha cambiado poco, pero se ha vuelto más duro: ya no se habla solo de alud o emergencia, sino de incapacidad, improvisación y caos. Mientras la Moncloa intenta ordenar la respuesta, la imagen que proyectan los diarios es la de una ciudad atrapada entre miles de personas sin salida, unas fuerzas de seguridad desbordadas y unas mafias que han detectado rápidamente dónde hay negocio.
De Cisjordania a la economía y el fútbol
Más allá de Ceuta, El País y La Vanguardia coinciden en llevar a portada la presión europea sobre Israel para que frene las actuaciones que hacen cada vez más difícil la creación de un Estado palestino en Cisjordania. El Mundo mira hacia el debate nuclear y destaca que el giro sobre Almaraz ha reavivado las esperanzas de alargar también la vida de Ascó y Cofrentes.
En la prensa catalana, La Vanguardia destaca que el euríbor llega al 3% por primera vez en dos años, mientras el Ara pone el acento en un nuevo récord del turismo internacional en Barcelona. El Periódico, en cambio, lleva en su gran fotografía la consolidación del cine en versión original en las salas de la capital catalana y alerta de que China está esquivando Ormuz y Suez con una nueva ruta comercial por el Ártico ruso. El Punt Avui se aleja de la crisis de Ceuta y dedica la portada a analizar el "giro a la derecha" de la sociedad catalana, con un dossier sobre el avance de las opciones más conservadoras. También destaca la polémica del "Reto marrón", la moda de defecar en las piscinas que se ha extendido este verano.
Y el deporte también encuentra un hueco entre tanta crisis. Varios diarios destacan la contundente sanción de la FIFA a Argentina por la tangana de la final del Mundial, mientras El Periódico mira a Mónaco, donde La Vuelta alza el telón con Tadej Pogačar como gran estrella. Un contrapunto casi de normalidad en unas portadas que, por cuarta semana consecutiva, siguen mirando sobre todo hacia Ceuta.







