La Casa del Rey enfría la visita de Felipe VI a Ceuta que había prometido Sánchez

La Casa del Rey ha enfriado la visita de Felipe VI a Ceuta que había prometido Pedro Sánchez, a pesar de que tal cosa podría aumentar la tensión con Marruecos. Fuentes de la Zarzuela consultadas por RAC1 han asegurado que el monarca no tiene prevista ninguna visita inminente a la ciudad autónoma, a pesar del anuncio que hizo este lunes el presidente del Gobierno. La Casa del Rey se ha limitado a decir que no tienen ningún acto programado, ni tampoco ha dado pistas de cómo afrontan la promesa de Sánchez. El rey Felipe VI, de momento, mantiene el silencio y no se pronuncia.

La figura del jefe de Estado hace casi dos décadas que no pisa Ceuta, ya que una visita del monarca a la ciudad se puede interpretar como una provocación a Marruecos, cuando las relaciones entre Madrid y Rabat ya son bastante complicadas. Felipe VI no ha ido nunca, tampoco a Melilla, mientras que su padre, Juan Carlos I, fue solo una vez, hace 19 años. Desde la Casa del Rey explican que, por ahora, no habrá cambios, y se han emplazado a la evolución de los acontecimientos para tomar una nueva decisión.

Una provocación a Marruecos

Las fuentes de la Zarzuela insisten en que ahora mismo no hay ningún planteamiento y que nada ha cambiado en estos últimos días para planificar la visita, a pesar de la petición expresa del presidente del Gobierno. Ahora bien, también es verdad que en determinados círculos políticos ya hace días que se habla de una posible visita de Felipe VI a Ceuta durante este mes de septiembre. Una visita que podría ser doble, incluyendo también Melilla, tal como ya hicieron en su día Juan Carlos I y la reina Sofía.

Por su parte, desde Marruecos todavía no se han pronunciado oficialmente sobre el posible viaje del Borbón a la ciudad autónoma, a pesar de que un responsable político anónimo consultado por El País ha sentenciado que "una visita del rey de España a Ceuta en estos momentos solo serviría para reavivar la crisis". "Ahora hay que reducir la tensión, intentar encontrar soluciones para el retorno inmediato de las personas que han cruzado la frontera. Esto es lo que importa: encontrar salidas pragmáticas a estos graves problemas, vista la situación que se vive", destaca la fuente consultada en Rabat. Además, considera que "ante una política de símbolos y de escalada nacionalista, es mejor calmar los ánimos". "Marruecos ha expuesto su posición sobre Ceuta y Melilla, y España también. Pero esta diferencia no debe impedir que sigamos trabajando juntos", concluye. En 2007, Mohamed VI condenó en un comunicado oficial "la lamentable visita" de Juan Carlos I a las dos ciudades, y la interpretó como un "paso contraproducente" y contra "los sentimientos patrióticos", en un "acto nostálgico de una etapa sombría y decididamente superada". Paralelamente, el embajador marroquí en Madrid fue retirado, para sorpresa del entonces presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.