Cientos de personas se han concentrado este jueves por la tarde en la plaza Sant Jaume de Barcelona en respuesta a la convocatoria del Sindicat de Llogateres para denunciar la crisis de la vivienda. Durante la protesta, los asistentes han hecho sonar cacerolas, sartenes, ollas, llaves y otros objetos metálicos, en medio de gritos y consignas como "no son suicidios, son asesinatos". La movilización también ha servido para reclamar una huelga general como respuesta a la emergencia habitacional y se ha celebrado, además, en vísperas de un debate clave en el Congreso, donde este viernes se tienen que someter a debate los dos decretos aprobados el martes por el Consejo de Ministros con medidas extraordinarias para intentar paliar la crisis de la vivienda.
La protesta de Barcelona no ha sido la única convocada estos días. A través de las redes sociales se han difundido llamamientos a hacer caceroladas y movilizaciones parecidas en varios puntos del país. En Lleida, donde inicialmente también había prevista una acción este jueves, la concentración se ha trasladado finalmente al viernes a las seis y media de la tarde, en una convocatoria impulsada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). La PAH prevé reaccionar al resultado de la votación de los decretos de vivienda y dar voz a personas del colectivo que mantienen abiertos casos de ejecuciones hipotecarias o conflictos de alquiler. La movilización incluirá también un homenaje a Olga, vecina de l'Hospitalet de Llobregat que se suicidó cerca de cinco meses después de haber sido desahuciada.
Som a la Plaça Sant Jaume a la cassolada convocada pel @SindicatLloguer 🔑
— Sindicat d'Estudiants (@SindicEstudiCat) October 1, 2026
Els decrets del Govern són una estafa que només busca desmobilitzar-nos. No volem les molles.
Tothom a l’acampada. El dissabte a les 19h a la manifestació d’Hospitalet i cap a la VAGA GENERAL! pic.twitter.com/KNhH2g0wVX
Con la vista puesta en el debate en el Congreso
La presión de la calle llega en vísperas de un pleno extraordinario convocado para este viernes, en el que los diputados del Congreso deberán convalidar los dos decretos aprobados el martes por el Gobierno. El primero amplía hasta 2030 el escudo contra los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional, endurece las medidas contra la especulación y el fraude en los alquileres de temporada e incorpora incentivos y ayudas para facilitar el acceso a la vivienda. El segundo plantea la renovación automática de los contratos de alquiler habitual, con determinadas excepciones. La votación llega con los apoyos todavía sin cerrar: PSOE, Sumar, Podemos y ERC han anunciado su aval al primer decreto, mientras que Junts mantiene abierta su posición. En cambio, el PNV y Coalición Canaria han avanzado que votarán en contra del segundo.