"Estamos abocados a unas nuevas elecciones". Así ha hablado el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, después de la audiencia con el rey Felipe VI. Rivera ha indicado que no acepta la propuesta de Compromís, el documento con 30 medidas, aunque confiesa haberlo recibido mientras estaba en la reunión con el monarca, sin haberla estudiado en profundidad. "Tres páginas para gobernar España en cuatro años con seis partidos, creo que no hace falta decir nada más", ha asegurado el líder de la formación naranja, que tampoco parece dispuesto a aceptar la oferta de los socialistas.
Para desatascar la situación, los de Ferraz proponen constituir un gobierno monocolor del PSOE, con independientes elegidos por el resto de fuerzas, que se basara en su pacto con C 's. La contraoferta también pasaba por garantizar la aprobación de dos Presupuestos Generales del Estado, y someter el secretario general socialista, Pedro Sánchez, a una cuestión de confianza en 2018. Rivera no ha hablado claro al respecto. "No voy a entrar en eso, entiendo que lo digan para contentar Compromís. Si ya era débil un gobierno de 131 escaños, imaginen uno de 90", se ha defendido el líder de C's.
Rivera ha reivindicado su acuerdo con el PSOE, que no continuaría en un escenario de nuevas elecciones. "Estuvimos un mes trabajando con los equipos técnicos y se hizo mucho trabajo. España requiere reformas serias", ha sentenciado. Sin embargo, reconoce el fracaso del texto con los socialistas, que el Congreso tumbó hasta dos veces en la ceremonia de investidura de Pedro Sánchez. "Es evidente que el acuerdo entre PSOE y Ciudadanos no ha conseguido los apoyos necesarios", reconoció.
El líder de C's ha reiterado que "después de las elecciones" su formación seguirá dispuesta a poner en práctica la "política de acuerdos y pactos". "No hay más soluciones, que nadie espere varitas mágicas", ha indicado, en relación con la fragmentación política que vive el Estado y la "necesidad" de que los partidos lleguen a acuerdos. Rivera ha señalado que la ciudadanía tendría mecanismos en un escenario de comicios para tratar a aquellos que, a su juicio, no habían permitido una investidura. "Hay quien pensado en el beneficio de su partido y no en el de España" se ha quejado en alusión a Podemos y el Partido Popular.