El Govern ha tenido que escuchar un mensaje contundente de los CDR durante el acto organizado esta mañana en Sant Julià de Ramis. Lo ha oído tanto en el contenido del manifiesto leído desde el escenario, como en el grito el pueblo decide el gobierno obedece que ha resonado repetidamente. Pero el miembro del ejecutivo de Quim Torra que ha recibido una apelación más directa ha sido el conseller de Interior, Miquel Buch, contra el cual se han escuchado algunas voces reclamando la dimisión.

Los gritos reflejaban el descontento provocado por la actuación de los Mossos el sábado contra los independentistas que se movilizaban contra la manifestación de Jusapol, y que ha levantado fuertes críticas en el mundo soberanista.

De hecho, a lo largo de la mañana, en Sant Julià de Ramis, tanto delante del pabellón deportivo como ante el Ayuntamiento ha habido diferentes llamamientos al Govern, entre las cuales, el que reclamaba la salida de los presos de la prisión.

Cuando el Govern ha acabado la reunión y se ha situado en las puertas del consistorio para leer la declaración institucional, unas decenas de personas que esperaban en el exterior los han recibido coreando basta autonomismo.

Al acabar de leer el texto, Torra ha conversado brevemente con los concentrados a los cuales les ha reclamado que no tengan miedo. "No tengas tú de miedo", ha intervenido una de las asistentes a la cual Torra ha replicado: "Yo no tengo miedo a ser libre". También en respuesta a los concentrados, el president ha asegurado que los presos políticos no son carta de negociación y que tampoco ellos no lo han pedido.