La comisión de Presidencia del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este miércoles una proposición de la CUP que rechaza el otorgamiento de permisos de ocupación de la vía pública para manifestaciones de extrema derecha, "que se ha visto en múltiples convocatorias que acaban con agresiones a vecinas de la ciudad". El consistorio es el encargado de autorizar la instalación de tarimas o pantallas gigantes en la calle. Las manifestaciones, sin embargo, se comunican al Departament d'Interior de la Generalitat, que es quien las puede acabar prohibiendo.

La proposición de la CUP sí reclama al Ayuntamiento un informe de movilidad y de viabilidad del itinerario. El texto ha obtenido los votos de BComú, Grup Demòcrata, ERC, PSC, CUP y del concejal no adscrito, mientras que Ciudadanos y el PP han votado en contra. La proposición también insta al Ayuntamiento a personarse como acusación particular en las agresiones de cariz fascista que se han registrado.

Durante la comisión de Presidencia se han debatido varias iniciativas sobre las agresiones que se han producido durante o después de manifestaciones convocadas a favor de la unidad de España. La de la CUP rechaza otorgar permisos de ocupación de la vía pública para manifestaciones de la extrema derecha e insta al Ayuntamiento a personarse como acusación particular en las agresiones que se han producido. ERC ha pactado también un texto con BComú que apuesta por aumentar las actuaciones de prevención y seguridad en las manifestaciones organizadas o participadas por entidades de cariz fascista, así como en los puntos de conflicto habitual donde se producen incidentes violentos, reforzando la coordinación entre los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana. En esta segunda, la votación ha sido la misma con respecto a los apoyos, pero Ciudadanos y el PP se han abstenido.

El concejal de ERC Jordi Coronas ha apuntado que la mayoría que participa en manifestaciones a favor de la unidad de España lo hace de forma pacífica, pero también ha añadido que estas concentraciones "siempre acaban con incidentes". El motivo, a su parecer, es que el discurso institucional del Estado y los medios de comunicaciones "lo alimentan y no lo condenan".

Desde la CUP, Maria Rovira ha remarcado que los grupos de extrema derecha "han enseñado sus uñas y dientes cuando se ha puesto en peligro el encargo del dictador" para preservar la unidad de España, y ha remarcado que a algunos partidos políticos eso "ya les va bien", porque si no fuera así, ha dicho, "dejarían de ir a estas manifestaciones", ha dicho en referencia a las convocatorias de Societat Civil Catalana.

Desde el gobierno, el teniente de alcaldía Jaume Asens ha lamentado que en la ciudad se vuelvan a ver brazos alzados y agresiones fascistas, y ha mostrado su preocupación por el hecho de que fiscalía mantenga una posición "pasiva" en estos casos, en contraste con la que mantiene cuando se trata de manifestaciones donde no se ha agredido a nadie.

Ciudadanos acusa de mentir

Por su parte, la líder de Cs en el Ayuntamiento, Carina Mejías, ha acusado a los independentistas de mentir, y ha asegurado que su formación y también SCC condenan los incidentes violentos. A su parecer, lo que hay en el fondo de estas iniciativas es "criminalizar a los que piensan diferente". "A ustedes les molestan estas manifestaciones. Se pensaban que las calles eran suyas y son de todos", ha lanzado. También ha aprovechado para dirigirse a ERC para decirle que a ella le daría vergüenza "pasearse del brazo de Otegi, personas que han intentado imponer sus ideas por la fuerza de las armas". Estas afirmaciones han provocado la indignación del republicano Jordi Coronas, que ha acusado PPC y Cs "de entregarse al fascismo porque se están disputando sus votos". "¿Qué se ha pensado para decirnos que si vamos de la mano de terroristas? Usted es quien está justificando actos fascistas", ha lanzado.

Por parte del PP, Àngels Esteller ha condenado las agresiones de la extrema derecha, pero ha insistido en que son "excepcionales". "No puede ser que pretenda a través de su mentira inculcar su pensamiento totalitario, están generalizando casos aislados que hemos condenado", ha señalado.