El expresidente español José María Aznar dijo hoy que hay que "respetar" la "legitimidad" del Senado brasileño en su decisión de abrir un juicio político en contra de la presidenta del país, Dilma Rousseff, pues han seguido sus "mecanismos constitucionales".
"La decisión responde a la expresión de la voluntad del Congreso y Senado, democráticamente elegidos, y la misma legitimidad que tuvo Dilma Rousseff para ser presidenta es la que tienen los senadores y diputados para tomar estas decisiones", dijo Aznar en Miami.
En declaraciones a la prensa al margen de la Cumbre Concordia de las Américas, que reúne desde hoy a unos 200 representantes de alto nivel de los sectores público y privado de la región, el expresidente español calificó esta decisión de un "acontecimiento político de la máxima relevancia". Por ello, consideró que "cualquier apelación a no respetar esta decisión de las cámaras e incitar a que pueda haber problemas en la calle sería una decisión especialmente grave".
"Lo malo sería que los mecanismos constitucionales fijados no se pudieran poner en marcha. Se han puesto en marcha porque se ha considerado necesario y, con independencia de la opinión de uno u otro, a favor o en contra, y del respeto que merecen en todo caso las personas, el cambio va a ser, si se produce, muy importante y significativo para el conjunto de América Latina", dijo.
Normalidad y transparencia
"Lo que deseo es que Brasil recobre muy pronto los procesos de normalidad de gobierno y, en consecuencia, un país tan importante funcione con plena normalidad en muy poco tiempo", señaló Aznar.
En opinión del exjefe del Gobierno español, la "transparencia" en la gestión pública es "necesaria", pero siempre desde el "cumplimiento de la ley y el respeto de las reglas, empezando por el respeto de la Constitución, que es la más importante de todas".