La fiebre del 'Pokémon Go' ha llegado –también– al Ayuntamiento de Barcelona. Ahora bien. Lo que tenía que ser una sencilla propuesta del grupo municipal del PP para pedir al gobierno de Ada Colau que impulse una campaña informativa dirigida a la ciudadanía para garantizar un uso "cívico" y "responsable" del juego, se ha convertido en un boomerang de críticas en las redes contra el PP y el PSC por haber tuiteado dos fotografías con un Pokémon en la sala de la Reina Regente.

A menudo, los usuarios sólo retienen los tuits que más les llaman la atención y esta vez no ha sido diferente. Si el grupo municipal del PP anunció por las redes que haría esta propuesta, poca gente se ha hecho eco, pero hoy, cuando el presidente del grupo municipal del PP, Alberto Fernández Díaz, colgaba un tuit anunciando que los Pokémon llegan al pleno del Ayuntamiento, algún usuario se le ha tirado encima.

Las críticas contra Alberto Fernández han versado sobre una única cuestión: su sueldo "a costa de los votos de los ciudadanos".

Sin embargo, el grupo municipal de los socialistas, que ha hecho un tuit parecido antes de que empezara el pleno, ha recibido bastantes respuestas más que el presidente del PP de Barcelona.

En los pocos según de haberlo colgado, varias personas -desconocedoras del que se iba a debatir en el Ayuntamiento- han salido en tromba a criticar al PSC, algunos dándolos las gracias con ironía "por acordarnos de que no metéis brote y no tenéis vergüenza".

Otros le han lanzado que "por qué mostrarse respetuoso y profesional en el trabajo pudiendo pasar de todo jugar y cobrar".

Ha habido quien ha ido un paso más allá y, después de observar la fotografía con el Pokémon en medio de la sala de plenos, los ha preguntado por qué no se sientan con el Gobierno.

El humor también ha estado presente en el alud de críticas a los socialistas de Barcelona y se han cuestionado si este Pokémon es el duende del federalismo.

"Vergüenza" ha sido una de las otras palabras que han utilizado los tuiteros para definir la actuación del PSC.

Finalmente ha habido quien les ha hecho saber que no los votará "nunca más".