La Asociación Alemana de Estudios Catalanes (Deutscher Katalanistikverband, DKV) ha roto el silencio sobre la polémica por el 30º Coloquio Germano-Catalán, que se celebrará del 3 al 5 de septiembre en la Universidad de Bremen, y ha negado de pleno las acusaciones formuladas por la Assemblea Nacional Catalana (ANC). En un comunicado remitido a ElNacional.cat, miembros de la junta del DKV "rechazan categóricamente las acusaciones de censura" a raíz de su retirada de la organización del coloquio. La ANC había denunciado que miembros de la junta habían intentado cancelar ponencias centradas en la autodeterminación y fuentes de la entidad habían apuntado a una posible intervención de la diplomacia española. La asociación lo rechaza y sostiene que "la defensa del rigor científico no es censura".
Según explica el DKV, todas las propuestas presentadas al coloquio fueron sometidas a una evaluación científica, como ya se había hecho en ediciones anteriores. En esta ocasión se recibieron 28 propuestas, de las cuales 12 quedaron descartadas "porque no cumplían los estándares requeridos de rigor académico". La asociación asegura que la selección se basó exclusivamente en criterios como el enfoque teórico y metodológico, la integración de las comunicaciones en el estado actual de la investigación y su base empírica o analítica. En este sentido, atribuye su retirada al hecho de que los organizadores locales no aceptaran los resultados de la evaluación de las propuestas y a la voluntad de "preservar el carácter y la reputación académica de la Asociación".
El DKV también pone el foco en otro elemento de la polémica. La asociación remarca que las evaluaciones de las 28 propuestas son confidenciales y que los resultados se comunican individualmente a los interesados. Por este motivo, responde a las declaraciones de fuentes de la ANC a ElNacional.cat, que aseguraban haber recibido una relación de las ponencias afectadas. Si esta información se confirma, sostiene la asociación, "nos encontraríamos ante un hecho de especial gravedad de vulneración de los principios de confidencialidad y protección de datos y del propio procedimiento de evaluación".
Niega la injerencia española
Finalmente, el DKV niega cualquier injerencia de las autoridades españolas en las decisiones adoptadas y rechaza dos de las afirmaciones trasladadas por las fuentes de la ANC. La asociación asegura que en ningún momento planteó que si el programa incluía ponencias favorables al derecho a la autodeterminación, también debería haber otras que defendieran que Catalunya "forma parte de España". Asimismo, desmiente explícitamente las sospechas expresadas sobre una eventual actuación del Estado: "La Junta no ha recibido ningún tipo de presión externa" en relación con el programa del coloquio, afirma. Por lo tanto, concluye que las referencias a una posible "intervención externa" o a "la mano de la diplomacia española" no se corresponden con los hechos.
