La presidenta del Congreso y expresidenta de las Illes Balears, Francina Armengol, acudió en diversas ocasiones a Koldo García para contactar con el entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos sobre cuestiones relacionadas con la pandemia de covid-19. De acuerdo con un nuevo informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) sobre la compra de material sanitario por parte del Govern Balear, Armengol acudió a Koldo para solucionar cuestiones relativas a los test PCR para permitir el tránsito de viajeros o para consultarle sobre mascarillas infantiles. Sin embargo, los agentes señalan que Armengol delegó la gestión de compra de mascarillas en el director de Gestión del Servicio de Salud de Baleares, Manuel Palomino.

En el documento de la UCO, de unas 195 páginas, los investigadores policiales han trasladado algunas de las conversaciones intervenidas que tuvo Armengol con Koldo, siendo este mediador de Ábalos como su mano derecha en el Ministerio. Según la investigación, los agentes señalan que Koldo actuaba como “correa de transmisión, gracias a la influencia que ostentaría” sobre el ministro, entre “las autoridades de la Administración balear y los intereses de Víctor de Aldama”, el empresario encausado y presunto conseguidor de la trama Koldo. La UCO ha entregado la documentación al juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso.

La primera conversación entre Koldo y Armengol identificada por la UCO se produce el 25 de abril de 2020, cuando este le escribe por WhatsApp: "Buenos días, presidenta. Ayer la llamé. Caí en la cuenta que igual no tiene mi móvil. Soy Koldo García, estoy con José Luis Ábalos. Si puede por favor me llama cuando pueda. Gracias". Se desconoce si la llamada se llegó a producir. El día siguiente, Armengol le escribe: "Por cierto, ¿tú sabes si alguien vende mascarillas infantiles?". "Te lo arreglo. Déjame unas horas. Solo faltaría", le contestó el asesor del ministro Ábalos.

La UCO señala que en el teléfono de Víctor de Aldama se encontró una captura de esta conversación. Esa misma tarde, Koldo informó a Armengol que "se tardarían 7 días, que el coste serían 800.000 euros, dependiendo del avión y transporte". Ese mismo día, el director de gestión del Servicio de Salud balear, Manuel Palomino, le escribe a Koldo que le han dado su contacto para "acceder a un millón de mascarillas FFP2". Minutos después, Aldama envió a su socio de Soluciones de Gestión, la empresa bajo sospecha por la trama, el contacto de Palomino. 

Otra conversación por WhatsApp entre Armengol y Koldo, fechada el 15 de junio de 2020, dice: “Necesito hablar con el ministro. ¿Me puedes ayudar?”. A lo que el asesor de Ábalos contestó: “Llámame, por favor”. Al día siguiente, Koldo le preguntó si había conseguido contactar con Ábalos y solucionarlo, a lo que Armengol le respondió que no, pero que había hablado con el secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura. "Me dijo que lo ve factible. El problema es sanidad. Pedro lo vio bien", apunta la entonces presidenta balear. Esa misma tarde, Koldo escribió tres mensajes más a Armengol: "Ves", "tarde pero lo tienes", "mañana te llamo un minuto", a lo que la expresidenta balear contestó: "Gracias. A ver si lo puede arreglar".

"Demuestra que Armengol siempre dijo la verdad"

Ya ha habido reacción desde el entorno de Armengol. Fuentes de la Presidencia del Congreso han valorado en declaraciones a EFE que el informe de la UCO "confirma que Armengol jamás dio instrucciones para contratar a ninguna empresa" y que "siempre, sin excepción, las decisiones las tomaron los técnicos". Asimismo, ponen de manifiesto que queda acreditado que la entonces presidenta balear no conocía a Koldo cuando se presentó como asesor del Ministerio ni tuvo relación con el señor Aldama, al que asegura que no conoce. También subrayan que la UCO no pone en cuestión el contrato de las mascarillas que ofreció Koldo y que fue derivado al Servicio de Salud para su análisis técnico.

Las fuentes cercanas a Armengol recalcan que el informe confirma que los técnicos rechazaron tres ofertas de la presunta trama que no consideraron útiles y que se reclamó a la empresa de mascarillas la diferencia de precio por categoría de producto. Asimismo, señalan que el informe dedica 107 de sus 190 páginas a un contrato de PCRs que finalmente nunca se hizo. "En definitiva, demuestra que Armengol siempre dijo la verdad", subrayan las mismas fuentes, que apuntan a difamación de "la derecha y sus satélites mediáticos" contra la dirigente socialista.