La vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia y Cultura del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, ha acusado este martes al Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) de volver "a las prácticas dilatorias y a poner un nuevo obstáculo" al retorno a su emplazamiento original de las pinturas del Monasterio de Santa María de Sijena por su informe de riesgos, que ha tildado de "provocación". En una rueda de prensa, la vicepresidenta del ejecutivo autonómico ha explicado que el Gobierno aragonés ha presentado un escrito con sus alegaciones al informe de evaluación de riesgos sobre las pinturas murales que el MNAC presentó en el juzgado de Instrucción número 2 de Huesca el pasado primero de julio. En aquel informe, el MNAC sostenía que no tenía suficiente información para poder elaborar una evaluación completa de los riesgos y que, por lo tanto, "no se puede seguir avanzando en las siguientes fases de cumplimiento del cronograma" fijado por la jueza.
En una resolución el pasado mes de abril, la titular del juzgado de Huesca que lleva el caso fijó un plazo de 56 semanas a las partes para ejecutar el traslado. El Gobierno aragonés reclama al MNAC que ejecute el desmontaje de la instalación en la sala 16 del museo cuanto antes para cumplir con la sentencia que obliga al traslado de las pinturas murales y se ha opuesto a lo largo de los últimos meses a los informes del museo que encuentran peligroso para las obras devolverlas a su emplazamiento original. En este caso, también han presentado su valoración del informe de riesgos presentado por el MNAC y un segundo documento en el cual aportan información sobre el Monasterio de Sijena, las áreas de reserva donde llegarán las obras una vez trasladadas y sus condiciones.
Aragón responde al MNAC
Este último escrito da respuesta a las demandas del MNAC en el informe de riesgos, que aseguraba que era "parcial e incompleto" porque Aragón no había facilitado la información necesaria sobre cómo preveía instalar y conservar las obras en el monasterio y, por esta razón, pedía la documentación imprescindible para completar las fases de descarga, desembalaje y reinstalación de las pinturas. El gobierno aragonés, sin embargo, indica que, en nombre de la coordinación con el Museu Nacional y demostrando buena fe en el procedimiento, facilitará el acceso al monasterio por parte de los técnicos designados por el MNAC. Tampoco se tiene inconveniente en que el MNAC someta la evaluación de riesgos a la revisión o valoración de entidades como el Instituto de Patrimonio Cultural (IPCE) o el Centro Internacional para el Estudio de la Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural (ICCROM), como el museo había solicitado, siempre que esto no suponga una suspensión o ampliación de las obras.
En su valoración del informe de riesgos, Aragón insiste en decir que debería identificar y evaluar los riesgos que amenazan la intervención en un bien cultural para, después, intervenir para reducirlos, no para justificar la imposibilidad de llevar a cabo la intervención. En cuanto a la descarga y el desembalaje, el MNAC no hace la evaluación porque indica que no tiene los datos sobre el espacio de destino, pero sí que pasan a evaluar posteriormente las condiciones de este espacio como críticas y peligrosas para las pinturas, se quejan. En la fase de reinstalación, pretextan de nuevo que no disponen de información, pero la jueza dejó claro en la providencia que la parte concerniente a la instalación compete en exclusiva a la parte ejecutante, al Gobierno de Aragón, y por eso "no corresponde suspender el plazo del cronograma judicial dado que estas tareas no corresponden al MNAC, sino a Aragón".
"Alegan, en conclusión, que no tienen capacidad de llevar a cabo un operativo de esta envergadura y complejidad, pero es sorprendente que para el traslado de las pinturas profanas, con características materiales y estado de conservación similar al de las murales de la Sala Capitular, la evaluación de riesgos sea favorable, aplicando el mismo método y con los mismos parámetros", ha indicado. "La gestión sobre las pinturas profanas demuestra que el MNAC está suficientemente capacitado técnicamente para hacer estas operaciones, pero de nuevo recurre a las excusas para no cumplir las sentencias", ha lamentado Vaquero.
Finalmente, ha advertido que el MNAC ya ha acumulado un retraso de once semanas y que "ni siquiera ha finalizado la primera tarea que tenía que desarrollar después de la aprobación judicial del cronograma, la fase 2 de evaluación de riesgos, al declararse incapaz de finalizarlo". "El Gobierno de Aragón no ve motivos para suspender la ejecución de la sentencia", ha aseverado Vaquero, y ha rechazado esta "práctica dilatoria" por parte del MNAC: "No aceptamos que se incumpla el cronograma". "Estos bienes tienen que venir a Aragón", ha continuado la vicepresidenta, alertando contra esta "provocación" por parte del MNAC, a cuyos responsables ha pedido "respetar la ley y el Estado de derecho".