El Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) ha presentado en el Juzgado de Instrucción 2 de Huesca un informe de evaluación de riesgos sobre el traslado de las obras murales al Monasterio de Santa María de Sijena. El consorcio ha pedido al Ministerio de Cultura, dirigido por Ernest Urtasun, que implique al Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) en la revisión y validación de este informe. En el escrito, al que ha tenido acceso ElNacional.cat, el museo sostiene que el informe es "parcial e incompleto" porque Aragón todavía no ha facilitado la información necesaria sobre cómo prevé instalar y conservar las obras en el monasterio. Es por eso que solicita al IPCE y al Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de los Bienes Culturales (ICCROM) que participen en la evaluación, a la vez que reclama al gobierno aragonés la documentación imprescindible para completar las fases de descarga, desembalaje y reinstalación de las pinturas.
El MNAC sostiene que, con la información disponible, es imposible elaborar una evaluación completa de los riesgos y que, por lo tanto, "no se puede seguir avanzando en las siguientes fases de cumplimiento del cronograma" fijado por la jueza, que el pasado abril estableció un plazo de 56 semanas para ejecutar el traslado. Por este motivo, el museo pide al juzgado que suspenda este calendario hasta que el gobierno de Aragón aporte la documentación imprescindible para completar el análisis. El informe presentado identifica tanto los riesgos a corto plazo, ordenados cronológicamente, como los de largo plazo, entre los que destaca especialmente la posible "interrupción del equilibrio fisicoquímico que pueden sufrir las pinturas murales al ser trasladadas".
En el análisis de los riesgos a corto plazo, el MNAC sitúa en el nivel más crítico las fases previas al traslado, especialmente los trabajos de acondicionamiento, así como la fragmentación y el desmontaje de las pinturas murales. El museo considera que estos riesgos son, con los conocimientos actuales, "inasumibles/inaceptables" y defiende que cualquier actuación debe ir precedida de un estudio técnico en profundidad y de ensayos previos. La fase de embalaje y carga es calificada de riesgo moderado-alto, ya que se han detectado "riesgos importantes que requieren una supervisión técnica constante y medidas de mitigación específicas". En cuanto al transporte por carretera, el MNAC lo considera de riesgo moderado y sostiene que los peligros identificados pueden controlarse mediante protocolos habituales, siempre que haya una planificación cuidadosa y una estrategia técnica adecuada de los embalajes.
Respecto a los riesgos a largo plazo, el MNAC advierte que las condiciones de conservación del futuro espacio de exhibición serán determinantes para garantizar la preservación de las pinturas murales. Sin embargo, lamenta que, en el momento de redactar el informe, no ha dispuesto de la información necesaria para evaluar el impacto que tendrán estas condiciones sobre las obras. El museo también sostiene que "no tiene capacidad" para asumir un operativo de esta magnitud y complejidad, e insiste en que el documento presentado es "parcial e incompleto" porque la falta de datos facilitados por el gobierno de Aragón impide analizar los riesgos derivados del cambio de emplazamiento y de la posible alteración de las condiciones de estabilidad de las pinturas. Por este motivo, reclama que la evaluación sea validada por un comité de expertos del máximo prestigio y reitera que es "imposible seguir avanzando" en el cronograma fijado por el juzgado hasta que el informe esté completo.
"Urtasun no quiere el informe del Ministerio sobre Sijena porque puede no salir lo que esperaríamos"
La petición del MNAC para que el IPCE, dependiente del Ministerio de Cultura, revise y valide el informe llega después de las declaraciones de la consellera de Cultura, Sònia Hernández Almodóvar, en una entrevista en ElNacional.cat. Hernández explicó que había trasladado personalmente al ministro Urtasun la conveniencia de solicitar un informe del IPCE, pero que este no lo veía claro. Según la consellera, el titular de Cultura considera que este dictamen podría concluir que el traslado de las pinturas es técnicamente posible, una eventualidad que, en palabras de Hernández, el ministro ve “problemática”.