La amnistía de Carles Puigdemont continúa dividiendo profundamente la sociedad española, incluso entre los votantes del partido que la impulsó, según asegura el ABC, basándose en una encuesta. El 61% de los españoles considera que el expresident de la Generalitat no debería ser amnistiado ni poder volver a Catalunya sin causas judiciales pendientes, frente a un 31% que defiende su regreso. Así lo revela el sondeo de GAD3 que publica este domingo el decano de la prensa conservadora española, pocos días después de que el Tribunal Constitucional abriera la puerta al regreso del líder de Junts al corregir la interpretación del Tribunal Supremo sobre la aplicación de la ley de amnistía al delito de malversación. El resultado más significativo políticamente, según este sondeo, es que el 46% de los votantes del PSOE también rechaza la amnistía de Puigdemont, a pesar de que Pedro Sánchez la convirtió en una pieza fundamental del acuerdo que le permitió continuar en la Moncloa en 2023.
La encuesta, elaborada entre el 6 y el 8 de octubre, justo después de que Sánchez anunciara el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre, llega en un momento especialmente sensible. Puigdemont ya tiene el camino judicial más allanado para volver a Catalunya después de casi nueve años en el exilio, mientras los partidos preparan una campaña en la que la amnistía volverá a ser, previsiblemente, uno de los argumentos principales de confrontación entre la derecha española, el PSOE y el independentismo.
El PSOE, dividido; la derecha, frontalmente en contra
La radiografía por electorados evidencia hasta qué punto la amnistía continúa siendo una cuestión incómoda para los socialistas. El 46% de los votantes del PSOE se opone al regreso de Puigdemont en las condiciones planteadas por la encuesta, mientras que el 42% está a favor. Es decir, el rechazo supera ligeramente el apoyo entre los mismos electores de Sánchez, a pesar de que el presidente español ha defendido la norma como una herramienta para superar el conflicto político catalán.
Entre los votantes del PP y Vox, el rechazo es abrumador: el 83% y el 93%, respectivamente, se oponen a la amnistía y al regreso de Puigdemont. En cambio, entre los electores de Sumar, ahora integrado en el proyecto del Frente Amplio, el 64% está a favor y el 19% en contra. La situación se invierte aún más entre los simpatizantes de las formaciones nacionalistas e independentistas, agrupadas por la encuesta en un mismo bloque, donde el 87% defiende que Puigdemont pueda volver sin ser perseguido judicialmente por los hechos del procés.
Los datos dibujan una fractura política y territorial que la resolución del Constitucional no ha conseguido cerrar, según el diario conservador. De hecho, otra pregunta del mismo sondeo revela que el 45% de los encuestados no cree que el tribunal haya actuado con independencia del Gobierno español al avalar la amnistía, frente al 40% que considera que sí. Un 15% no se posiciona o no expresa una opinión definida.
El 68% quiere revisar las nacionalizaciones por la 'ley de nietos'
La otra gran cuestión que aborda el barómetro de GAD3, y que el ABC destaca como principal noticia, es la polémica sobre la conocida como "ley de nietos", que permite acceder a la nacionalidad española a determinados descendientes de españoles, especialmente de quienes se tuvieron que exiliar durante la Guerra Civil y el franquismo. Según la encuesta, el 68% de los españoles considera que se deberían detener y revisar los procedimientos de nacionalización vinculados a esta ley, mientras que el 21% se opone. El rechazo no se limita a los votantes de la derecha: el 50% de los electores socialistas y el 43% de los de Sumar también defienden revisar estos expedientes.
La controversia tiene una consecuencia electoral directa. El Tribunal Supremo suspendió cautelarmente, el 8 de septiembre, determinados efectos sobre la inscripción en el censo electoral de los ciudadanos que habían adquirido la nacionalidad por esta vía, a raíz de recursos impulsados por Vox e Iustitia Europa. El adelanto electoral al 29 de noviembre ha acelerado el debate sobre quién podrá votar desde el extranjero y en qué condiciones.
En este sentido, el 49% de los votantes del PSOE y el 36% de los de Sumar se oponen a que una persona nacionalizada por esta vía, pero que no ha residido nunca en España, pueda participar en unas elecciones generales. Hay que distinguir, sin embargo, entre el derecho a adquirir la nacionalidad y el derecho de sufragio: son dos cuestiones jurídicas diferentes que el debate político ha acabado mezclando.
Dos polémicas que llegan en plena precampaña
Las dos cuestiones planteadas por el sondeo tienen un denominador común que quiere resaltar el rotativo: una parte significativa de los votantes socialistas discrepa de decisiones políticas defendidas por el Gobierno de Pedro Sánchez. En el caso de la amnistía, la división afecta directamente a una de las grandes apuestas de la legislatura que ahora termina. En el de la "ley de nietos", introduce un nuevo elemento de controversia sobre el censo y la participación electoral antes del 29N.
Para Puigdemont, mientras tanto, el regreso a Catalunya ya no es solo una cuestión judicial, sino también política. El Tribunal Supremo ha dejado sin efecto la orden de detención que pesaba sobre él, aunque la aplicación definitiva de la amnistía todavía requiere completar los trámites judiciales correspondientes. El expresident deberá decidir cuándo regresa, con unas elecciones generales a la vuelta de la esquina y con una sociedad española que, según el barómetro del ABC, continúa mayoritariamente en contra de su amnistía.