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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intervenido este jueves en un foro de la Universidad Harvard, en Estados Unidos, aprovechando su visita al país con motivo de la cumbre de la ONU. Allí, el mandatario español ha llevado un discurso preparado para alertar de las pretensiones de los tecnooligarcas como Elon Musk, Sam Altman o Jeff Bezos contra la democracia y poner España como ejemplo de "laboratorio" para ponerles coto. Sin embargo, los estudiantes han ido con otra idea: le han sacado preguntas incómodas como las causas judiciales contra su mujer y su hermano, el espionaje con Pegasus y otras cuestiones delicadas como el Sáhara o Venezuela.

Un estudiante ha preguntado a Sánchez por las causas judiciales de su esposa, Begoña Gómez, su hermano, David Sánchez, y el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, y le ha recordado que otras personas de su órbita política están ahora en prisión por corrupción, como el exministro Ábalos o Santos Cerdán. El dirigente socialista le ha dicho que, por supuesto, ha habido algunos casos de corrupción que lamenta y que cuando suceden, sea el país que sea, hay que pedir al Gobierno que responda de manera efectiva. Así, ha asegurado que esto es lo que él ha hecho.

Con todo, el mandatario español ha querido distinguir de esto las causas contra su familia. "Esos no son casos de corrupción ni escándalos. Esos son otros asuntos, y, para mí, la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han cruzado ciertas líneas rojas que me llevan a una reflexión", ha planteado Sánchez. El presidente también ha reprochado al estudiante que dé por hecho que su hermano y esposa "son culpables". "Esto no es justo, porque no lo son", ha resuelto, para añadir que detrás de ello hay "política sucia", y no corrupción. Al hilo, ha reflexionado que es gratificante ser presidente porque uno puede hacer muchas cosas por su país, pero que está expuesto a sufrir ataques personales difíciles de asumir.

Otro estudiante ha hecho mención al espionaje con el programa Pegasus contra su teléfono móvil y el de varios ministros, del que se culpa a Marruecos, y ha preguntado si esto tuvo algo que ver con el giro de la tradicional posición de España sobre el Sáhara Occidental por parte de su Gobierno. Sánchez ha contestado que es cierto que hubo ese hackeo por Pegasus, pero ha apuntado que no se sabe quién lo hizo, y que por ello se abrió una investigación y se denunció. Además, ha añadido que no debería defenderse de lo que considera noticias falsas y ha afirmado que si alguien tiene algún tipo de información al respecto, que la haga pública.

Sobre la cuestión saharaui, el líder del PSOE ha añadido que puede ser criticado por muchas cosas, pero no cree que sus decisiones políticas muestren dependencia o falta de defensa del interés de los españoles. A continuación, ha defendido que la posición española sobre el Sáhara se apoya en la resolución de la ONU que aboga porque sea una región autónoma dentro de Marruecos. También ha asegurado que España es el país más comprometido en financiar ayuda humanitaria para el pueblo saharaui.

Un tercer estudiante le ha preguntado por la posición española ante la situación en Venezuela, mencionando los lazos del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero con este país y con el chavismo. Ante ello, Pedro Sánchez ha asegurado que España no reconoció los resultados electorales de Nicolás Maduro y que siempre aboga por elecciones libres. También ha recalcado que el futuro de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos, ante la creciente influencia de la administración norteamericana sobre el país con el actual gobierno de Delcy Rodríguez.

Pedro Sánchez con estudiantes de Harvard / EFE

Sánchez avisa del peligro de los tecnooligarcas para la democracia

En su intervención inicial en el foro John F. Kennedy de Harvard, Sánchez ha instado a los estudiantes a plantar cara a los tecnooligarcas para defender la democracia y ha avisado de que no hay que creerlos "ni de coña". El mandatario español ha reiterado en un discurso en inglés la necesidad de regular las redes sociales y la inteligencia artificial. También ha citado a un exestudiante de la universidad ubicada en Massachusetts, Louis Brandeis, para recalcar que se debe luchar contra los monopolios para impedir las grandes concentraciones de poder económico en pocas manos, que llevan a ciudadanos no libres y democracias débiles.

Sánchez ha avisado de que muchos de los algoritmos que hay detrás de tecnologías como redes, plataformas de streaming o IA no están pensados para servir, sino para esclavizar, debilitar el pensamiento crítico y distorsionar el debate público, destruir derechos e instituciones y hacer avanzar una agenda política que solo sirve a unos pocos. En esa línea, lamentó que esas tecnologías que se están convirtiendo en "oráculos" estén en manos de unos pocos que desprecian públicamente las instituciones democráticas, las leyes y los valores liberales.

El presidente del Gobierno ha comentado que hace unos días escuchó al jefe de OpenAI, Sam Altman, decir que el mundo tiene razón en tener miedo, pero que "deberíamos confiar en ellos". "Permítanme responder con tres palabras: 'ni de coña' ('no freaking way', ha dicho en inglés). Ni hablar. No bajo nuestra vigilancia. La era de los dioses y los señores feudales terminó hace mucho tiempo". Sánchez ha avisado de que no se debe poner el futuro de la humanidad en manos de unos pocos multimillonarios, sino en las instituciones democráticas.