El debate sobre el futuro de la gratuidad de Rodalies ha marcado este martes las ruedas de prensa de los grupos parlamentarios en el Parlament, con críticas coincidentes de ERC, Comuns y CUP a la decisión del Govern de poner fin a esta medida a partir del 9 de mayo. Las tres formaciones han advertido que el servicio ferroviario aún no funciona con plena normalidad y han reclamado mantener la gratuidad mientras persistan incidencias y carencias estructurales. Rodalies volverá a ser de pago el próximo sábado, 9 de mayo, tres meses después del accidente de Gelida. La consellera de Territori, Sílvia Paneque, anunció la decisión el pasado jueves, argumentando una “mejora progresiva” del servicio desde la tragedia en la línea R4, en el Alt Penedès. La gratuidad de los abonos se mantendrá hasta el viernes 8, después de haber estado vigente desde el 20 de enero, cuando el accidente mortal obligó a suspender la circulación de trenes en todo el país y a iniciar obras de emergencia con cortes y limitaciones de velocidad.
Según el Govern, la situación ha evolucionado favorablemente: se ha recuperado el 90% del pasaje habitual y se garantiza el 96% del servicio ferroviario, a pesar de que todavía hay planes alternativos de transporte y afectaciones derivadas de obras en puntos clave como los túneles del Garraf. Con estos indicadores, Paneque defiende que ya no son necesarias medidas excepcionales.
Advertencias de ERC, Comuns y CUP
Desde ERC, la portavoz en el Parlament, Ester Capella, ha vinculado claramente el mantenimiento de la gratuidad al funcionamiento real del servicio. “Si los trenes funcionan, la gratuidad no se puede mantener a perpetuidad”, ha afirmado, subrayando que la recuperación progresiva de las líneas afectadas por el accidente de Gelida debe traducirse en una mejora efectiva de los horarios. Con todo, ha advertido que la pérdida de usuarios no tiene nada que ver con el hecho de que el servicio sea gratuito, sino con su calidad: “Otros sistemas de transporte han ganado usuarios porque son útiles y no son inseguros”. En este sentido, ha abierto la puerta a “dar marcha atrás” si el servicio no responde.
Una posición similar ha expresado la presidenta del grupo de los Comuns, Jéssica Albiach, que ha denunciado que Rodalies sigue siendo “un campo de minas” por las obras, incidencias e incertidumbres. Albiach ha recordado los retrasos y afectaciones registrados este mismo martes y ha remarcado que reabrir líneas no equivale a normalizar el servicio. “Una cosa es ir reabriendo líneas y otra muy diferente es que el servicio funcione con normalidad”, ha insistido, reclamando que no se vuelva a cobrar hasta que esté garantizado “todo el servicio en todas las líneas”.
Desde la CUP, el diputado Dani Cornellà ha sido aún más contundente y ha criticado que se vuelva a cobrar por un servicio que ha calificado de “muy precario e inestable”. También ha acusado el Govern de resignarse a seguir las directrices del Ministerio, a pesar de que —ha dicho— aún no se ha restablecido el 100 % del servicio después del accidente de Gelida. Cornellà ha aprovechado para cargar contra la prórroga de seis años de las concesiones de los autobuses interurbanos, defendiendo la creación de una empresa pública que garantice un servicio de calidad.