La Associació Catalana de Municipis (ACM) pedirá una reunión con el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, para exigir que los ayuntamientos puedan decidir como invertir el ahorro municipal, en lugar de que lo fije el Estado, tal como está haciendo ahora. Según ha explicado el presidente de la entidad municipalista, Miquel Buch, su propuesta es que los consistorios inviertan el 50% del remanente municipal en políticas sociales y creación de empleo. La otra mitad iría a inversiones "necesarias", que escogería cada pueblo o ciudad. En el 2015, el ayuntamientos catalanes ahorraron unos 1.000 millones de euros netos. Buch pronostica que la cifra todavía será más alta de cara al cierre del 2016.
Más concretamente, la ACM encuentra injusto que los ayuntamientos se tengan que estrechar el cinturón y que, en cambio, no puedan escoger de manera autónoma como invertir estos recursos. Por eso, quiere encontrarse con Montoro para plantearle un cambio en la actual normativa. La entidad confía en que su petición tendrá recorrido. Por una parte, cuentan con tener el apoyo de los grupos parlamentarios. Por la otra, el PP ya no dispone de mayoría absoluta en el Congreso. De hecho, fue el ejecutivo de Mariano Rajoy quien aprobó en 2014, vía decreto ley, una modificación de la ley de bases para forzar los ayuntamientos a destinar el superávit o el remanente a "inversiones financieramente sostenibles".
Salir del corsé español
La ACM iniciará en febrero una campaña de contactos internacionales para conocer como se articulan otros ayuntamientos. "Queremos saber qué reformas han emprendido, aprender de lo mejor que hayan hecho y, en cambio, no repetir los errores que otros ya han cometido. En definitiva, salir de la jaula y el corsé que ha sido la normativa española", ha asegurado Buch. La primera visita se hará en Dinamarca pero tiene previsto viajar también a países como Holanda, Francia, Italia o Israel. Aparte de fijarse en el funcionamiento local, los dirigentes del ACM también aprovecharán la ocasión para explicar el rumbo del proceso soberanista. Y es que, según constatan, hay interés entre representantes municipales de todo el mundo por saber cómo avanza la hoja de ruta independentista.
Las 2 velocidades del TC
Por otra parte, Buch ha informado de que el Tribunal Constitucional (TC) todavía no se ha pronunciado sobre el recurso de inconstitucionalidad que la entidad presentó hace dos años contra la Ley de de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local (LRSAL), al considerar que atenta contra la autonomía local.
"El TC tiene dos velocidades: cuando ejerce la democracia en Catalunya va muy rápido para prohibirla. Y cuando más de 1.300 ayuntamientos, que representamos más de 7 millones de personas, presentamos un recurso contra una ley que ataca los servicios de los ciudadanos", se ha quejado. En este sentido, ha reclamado mayor "celeridad" a las instancias judiciales españolas y ha augurado que a finales de este año, Catalunya ya no estará "sometida" a los dictados del Constitucional porque habrá alcanzado la independencia.