El ministro de Transportes, Óscar Puente, se ha reunido este miércoles en la sede de su departamento con varios sindicatos de maquinistas con la intención de desconvocar la huelga de la próxima semana. Tal como han informado los representantes de los trabajadores a su salida, el encuentro ha terminado sin acuerdo y la huelga se mantiene. Han remarcado que la reunión ha sido “expositiva”, para trasladar al Gobierno su "malestar" y proponer “soluciones estructurales y poder extraer algo positivo de unos hechos lamentables”. Ahora bien, la convocatoria de huelga "se mantiene porque todavía no tenemos respuesta a nuestras reivindicaciones", ha expuesto la representante de CC. OO., Pepa Páez.
Los participantes de esta reunión —sindicatos, ministro Puente, Renfe y Adif— se volverán a reunir más veces a partir de este jueves, con la intención de evitar una huelga programada para el lunes, martes y miércoles de la semana que viene (9, 10 y 11 de febrero) que afectaría a los trenes de Cercanías y Rodalies, larga distancia, media distancia y mercancías. La de este miércoles ha sido la primera reunión en la que ha participado Puente; ya se han celebrado otras de forma más discreta en la sede del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Este martes, cuando el titular del departamento anunció que participaría en el encuentro, aseveró que su objetivo es "buscar una solución que podamos compartir con los sindicatos, ya que todos tenemos una preocupación sobre el futuro del país y, si es posible, evitar la huelga". "No sé si lo conseguiremos, pero por mí y por el Ministerio no será", manifestó en una comparecencia en el Congreso de los Diputados, en la comisión que fiscaliza la obra de su departamento.
Los sindicatos presentes en Renfe se concentraron este martes ante la sede del Ministerio en Madrid y señalaron que los recientes accidentes de tren "no se pueden considerar hechos aislados, sino un síntoma más de la enfermedad crónica que padece el ferrocarril". La huelga convocada por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) para los días 9, 10 y 11 de febrero —a la que se han sumado el resto de colectivos del sector— afectará las circulaciones de las tres empresas de pasajeros (Renfe, Iryo y Ouigo) y a las cinco principales compañías de mercancías (Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail), que son todas empresas privadas. Los paros están previstos para la jornada completa y buscan reclamar un cambio estructural que garantice la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Alt Penedès).
