Mariano Rajoy ha recibido en Ávila la bendición de Adolfo, el hijo mayor de Adolfo Suárez. Es un ritual al que los prohombres del PP se someten periódicamente. Esta campaña tiene más peligro porque ha surgido otro heredero de la cosa: Albert Rivera, que desde hace días gesticula como el Nuevo Suárez y predica la Segunda Transición. Acabada la liturgia centrista, mientras paseaba por la ciudad castellana, Rajoy ha topado con un chiringuito de... Ciudadanos. Ungido por el espíritu de Suárez (“moderación, diálogo, tolerancia”, según su discurso), ha aceptado el folleto que le ofrecía la promotora del partido naranja.

Albert Rivera no se desanima, sin embargo: “Los jóvenes tenemos derecho a sacar adelante una nueva etapa política, una segunda transición,” ha dicho este viernes en Palma. De momento, el candidato de C's no golpea tanto al PP como a los socialistas: “El PSOE parece que quiere derogarlo todo. Pero todavía no conocemos sus propuestas”. Rivera sabe que la lucha es por el segundo lugar, posición que le dejaría en condiciones de poner y quitar rey por ambos lados. Quien también lo sabe es Pedro Sánchez. El primer día de campaña ha retratado a Riverasacando a pasear su programa: “Cuando pones a Ciudadanos y Albert Rivera en el terreno de lo concreto ves que quizás tiene 20 años menos, pero es como el PP”. Al candidato socialista no le faltan razones para tocarle la cara al ciudadano: En el sondeo del CIS de hace un mes, un 5,6% de los que votaron a PSOE en 2011 aclaraba que votaría C's. Un mes después, esta cifra ha subido al 10,8%. Es decir, el doble. Ojo. Otro que apunta a los socialistas es Xavier Domènech:

Quico Homs ha sacado pecho en Reus. “Cada viernes tenemos un Consejo de Ministros, nos ponen obstáculos... nosotros tenemos que responder a través de las urnas”. En realidad, los obstáculos que ahora cuentan se resolvieron el jueves por la noche en el Parlament y quien responderá a ellos con las urnas será la CUP en su asamblea del 27D. Santi Vidal, enfurecido. Primero dice: “Me da igual quien gane las elecciones españolas porque todos los partidos allí son la misma cosa”. Pero después corrige: “Quizás el Senado sí que nos servirá a los soberanistas: como altavoz y para llamar gángster al señor Fabra o a la señoraBarberà”, ha dicho en Terrassa este viernes. El arrebato del juez, candidato republicano al Senado, no tiene nada que envidiar al de su compañero Joan Tardà. Josep Antoni Duran i Lleida ha ido a la peluquería este viernes. Tenemos las pruebas: Duran Perruqueria