Este es el chiste de la polémica:

 

 

Lo ha publicado Felix en la contra de la revista Charlie Hebdo. ¿Desagradable? Mucho. ¿Fuera de lugar? Totalmente. ¿Prescindible? Del todo. ¿Haber sufrido la barbarie de los totalitarios que no aceptan la más mínima crítica te hace inmune a las críticas? No.

Una previa: con el tema Charlie Hebdo hubo una cantidad de cinismo que no han inventado todavía un sistema para poder medirlo. El día de la mani había gente llevando la pancarta que ni desinfectándola con salfumán (la pancarta) puede limpiarse la indignidad de haberla tocado. Dicho esto, creo que el chiste es un error como para suspender primero de humor.

El humor tiene que ser crítica y denuncia. El humor es el bufón que le dice al Rey la cruda verdad de una manera que el Rey, en vez de hacerlo colgar, ríe. Y cuándo el humor te toca las narices, porque te retrata, te fastidias y ríes. Porque sabes que tiene razón.

DOCE personas de Charlie Hebdo, doce, fueron asesinadas por ser críticos, provocadores y por denunciar la barbarie de quién los asesinó. Y el resto de barbaries. Este chiste publicado ahora en la misma revista sobre el terremoto de Italia no es ninguna crítica ni ninguna denuncia. ¿Qué aporta hacer mofa barata de la muerte de una gente que estaba durmiendo en su casa? Y lo peor de todo, el chiste ni hace gracia, ni hace reflexionar. Es aquello del "a ver si provocamos un poquito porque nuestro trabajo es provocar". Sin un mínimo de intención ni de inteligencia.

Sergio Pirozzi, el alcalde de Amatrice, una de las ciudades más afectadas por el terremoto, lo ha sintetizado de una forma sensacional: "La sátira es sátira cuando hace reír y en esta ocasión me parece que no hay nada para reír".

Pero esta semana ha habido polémica con otra revista de humor. En este caso con la portada de El Jueves:

 

 

Unos de los más hiperventilados fueron los de Periodista Digital:

 

 

¿Le parece que a la portada le hagamos el test del humor que hemos aplicado antes al chiste de Charlie Hebdo? ¿Es critica? ¿Es una denuncia? ¿Es una sátira? ¿El tema hace reír? ¿El chiste hace reír? Sí a todo. Perfecto, el tema está muerto y enterrado. No hace falta dedicarle ni una letra más.

Ahora hagamos el test de cosas de Periodista Digital que a mí me hacen vomitar. Una pequeña selección sólo:

 

 

Y podría continuar horas y horas poniendo material de este nivel. E incluso inferior...

Ve, a mí todo eso no me hace reír nada y, en cambio, me hace vomitar mucho.

Los otros 423 Ailans ahogados después de él

¿Recuerda aquella fotografía de un niño ahogado en una playa turca? La explosión mediática de la publicación de la imagen en todo el mundo nos permitió descubrir que se llamaba Ailan Kurdi y que era un niño sirio de tres años. Su familia intentaba llegar a Europa y después al Canadá buscando una esperanza. En la tragedia murió otro hermano del crío y su madre.

Y, ¿recuerda el debate sobre si había que publicar la imagen o no? Los que defendieron ofrecerla tal cual argumentaron que el impacto despertaría conciencias que evitarían otras muertes de otros niños. Ahora hace un año de todo aquello y justamente esta semana hemos sabido que, desde entonces, en el Mediterráneo han muerto al menos otros 423 niños que intentaban huir de la guerra y tener un futuro. O sea que después de aquella imagen que tenía que cambiar el mundo ha habido otros 423 Ailans más. Es evidente, pues, que publicar aquella foto no sirvió de nada. Y los que la publicaron lo sabían. Allí ellos con su conciencia.

Pero la reflexión que quiero compartir con usted es otra. A ver, yo ahora estoy criticando la publicación de una foto. Pero quizás usted no lo ha visto o no la recuerda. Si es así, estoy faltando al abc del periodismo, que es ofrecer la información y los elementos necesarios para que la clientela (en este caso usted) pueda hacerse una idea propia de las cosas. Porque si usted no tiene presente el objeto que motiva y justifica este artículo, no tendrá bastantes elementos para decidir si está de acuerdo conmigo o no.

Ahora bien, si yo publico la foto para contextualizar el tema, estaré yendo en contra de mi propia opinión de no publicar la foto, como han hecho otros. Sí, cierto, tengo una tercera vía: pixelarla. Pero eso quiere decir también publicarla.

Por lo tanto, denunciar que un medio ha publicado una foto absolutamente intolerable desde el punto de vista ético y no enseñarla es no dar al lector los elementos para juzgar mi indignación, pero enseñarla es mostrar lo que denuncias.

  • A mí no me gustan los mejillones.
  • Pero, ¿los has probado?
  • No
  • ¿Entonces, cómo lo sabes?

¿Usted, qué cree que hay que hacer en estos casos? ¿Probar los mejillones o no?