Marc y Fina son una pareja de mediana edad. Tienen dos hijos, un chico y una chica, Pere y Clara, y viven en una ciudad ni grande ni pequeña cerca de Barcelona. Son nacionalistas de siempre y desde hace unos años también independentistas. Han participado en todas las grandes manifestaciones independentistas, casi siempre acompañados de sus hijos. Votaron el 9-N e hicieron guardia en su escuela el 1-O. Marc, además, es socio de Òmnium.

-Fina: Marc, dime tu número de DNI que estoy haciendo la inscripción para la mani del Onze de Setembre en la Diagonal.

-Marc: A mí no hace falta que me apuntes, que no voy.

-Fina: ¡¿Qué?!

-Marc: Que no voy. Estoy harto. Estoy harto de que me timen.

-Fina: ¿Que te timen?

-Marc: Sí. Todo esto ... ¿De qué sirve? Además, tenemos unos líderes mediocres, incapaces de decir la verdad, de explicar a la gente lo que pasó. Por qué estamos como estamos. ¿No escuchaste a Quim Torra el otro día? Todo de color de rosa. Un discurso entre párroco de pueblo y Paulo Coelho. Según él, el estado español es muy malo y, en cambio, los catalanes tenemos todas las virtudes y todo lo hacemos bien. Aún me acuerdo de frases como "el bellísimo riesgo de la libertad sólo se gana haciendo posible lo imposible" o "la libertad y la justicia sólo son válidas en la verdad". (Marc alza la voz). ¿Qué significa? ¿Qué es toda esta palabrería? ¿Lírica de todo a cien?

-Fina: ...

-Marc: Por no hablar de las citas de Mandela, Luther King o Kennedy... ¿Nos toman por imbéciles?

-Fina: (Intentando calmarlo) Lo hacen... porque hay que mantener la movilización, porque necesitamos épica...

-Marc: (Más tranquilo) Muy bien. Pero podrían decir la verdad. Podrían explicar que en muchas cosas nos equivocamos, los independentistas, ¡especialmente sus líderes! La gente no es imbécil, no se la tiene que tratar como si fueran criaturas. Como si lo que necesitáramos fuera sesiones de autoayuda, de coaching. Decir la verdad, aprender de los errores cometidos. Esto es lo que hay que hacer. Observa que el discurso de Quim Torra se detiene en el 3 de octubre. Ni una palabra del intento de independencia del 10 ni de la desbandada tras el 27. Me hierve la sangre cuando pienso en el pobre Rull yendo al despacho el lunes mientras los otros ya habían desaparecido...

-Fina: Ya. Seguramente piensan que si dicen las cosas tal como son, la gente se desinflará.

-Marc: Pues si no pueden decir, que hagan. Si de lo que se trata es de tener más fuerza, lo que tienen que hacer es gobernar bien.

-Fina: La Generalitat trabaja, las conselleries funcionan, se hacen muchas cosas.

-Marc: Tal vez. Pero no lo explican. No hacen que se note. No trasciende. Y en política si algo no es percibido no existe. No cuenta. Lo digo en serio: si el independentismo quiere superar el cincuenta por ciento lo ha de hacer poniendo énfasis en la democracia y en la mejora de las condiciones de vida. Ser muy escrupulosos en cómo se hacen las cosas, desde ya. Y gobernar bien ―y que se note―, ahora. No el día que seamos independientes. Ahora. Es la única manera de crecer. De conseguir eso que llaman 'ensanchar la base'. Y el independentismo debe dirigirse con naturalidad a los que se sienten también españoles, y dialogar con ellos, y explicarles qué queremos, que no tiene nada que ver con las mentiras que les cuentan las teles españolas. Tranquilizarlos... Recuperar la confianza mutua, entre catalanes.

-Fina: (Asertiva) Tienes mucha razón, pero hay que seguir trabajando y yendo a las manifestaciones. Si no lo hacemos, si los que nos lo creemos nos cansamos y pasamos de todo, el Estado deducirá que la represión funciona. Y la redoblará. Estaremos perdidos. Son muy bestias y están muy cabreados. Piensa en los pobres que están en prisión. Todo puede empeorar. Si gobiernan, PP y Ciudadanos intentarán convertir Catalunya en una infra-autonomía gobernada con el 155, que aplicarán con tanta rabia que no quedará títere con cabeza. Arrancarán como si fueran malas hierbas todo lo que tenga que ver con la catalanidad, empezando por TV3. Y continuarán con el intento de cargarse aquello de 'un solo pueblo'. Continuarán trabajando para partir Catalunya en dos, para crear el país de los españoles de Catalunya. Puede que sea verdad que estamos peor de lo que nos dicen, puede que nuestros líderes sean mejorables, puede que haya motivos para desanimarse, pero ahora no nos podemos echar atrás.

-Marc: Bufff ...

-Fina: Te apunto, ¿eh?

-Marc: ... Está bien: apúntame, mujer, apúntame...

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