El último aterrizaje de Henry Kissinger (97 años) en el ámbito internacional fue el que sería propio de un profeta. "La realidad es que el mundo nunca será el mismo después del coronavirus", advirtió en el Wall Street Journal el 3 de abril. Sus advertencias no han caído en el vacío.

Rememorando la batalla de las Ardenas en la que participó con el ejército norteamericano en 1944, el gran maestro del tablero diplomático señaló: "la resistencia entonces estaba fortalecida por un propósito nacional final... Ahora, es un país dividido". Y agregó: "las naciones se cohesionan en la esperanza y creencia de que sus instituciones pueden prever la calamidad, detener su impacto y restaurar la estabilidad". En EE. UU. se han registrado cerca de 450.000 infectados y unos 90.000 muertos (las cifras varían día a día).

Pero las reacciones no se han dejado esperar. El mismo Wall Street Journal anunció el 7 de abril que "como respuesta al coronavirus, republicanos y demócratas eligen el gran gobierno". Y añadía "en el intento de contener las consecuencias financieras de la pandemia, los responsables políticos de EE. UU. han adoptado una ambiciosa agenda de gran gobierno que podría redefinir el papel de Washington en la economía". El proyecto de ley de dos billones de dólares firmado a finales de marzo respondía a este fin. Las elecciones en EE. UU. pueden esperar hasta el mes de noviembre.

De saque, Berni Sanders se ha retirado de las primarias dejando el campo libre a Joe Biden, quien recibió del propio Donald Trump un afectuoso saludo. "Siempre he pensado que es una buena persona", dijo el inquilino de la Casa Blanca, que se equivocó a la hora de medir el riesgo oculto del virus Covid-19. 

"La economía americana está en recesión", reconoció el equipo de la Casa Blanca sumándose al sombrío panorama que dibujó la Organización Mundial del Comercio (OMC) , según la cual el PIB mundial está en caída libre. En 2020, indica la OMC, la economía global retrocedería un 8,8%. Europa lo hará hasta un 10,8%, América del Norte hasta un 9%, Asia hasta un 7,1% y América Central y del Sur, un 11%. Cifras muy superiores a la crisis económica de 2008. Y en España, la patronal CEOE calcula que el paro llegará al 18% con una caída del PIB del 9%.

En su misiva, Kissinger agregó que, además de cuidar al sector de población más necesitada de Estados Unidos "debería ayudar a una reconstrucción de la economía global porque los principios del orden mundial deben protegerse". Y, con un sentido político de largo alcance, recalcó que "un retroceso del equilibrio entre el poder y la legitimidad hará que el contrato social se desintegre tanto a nivel nacional como internacional". Los mercados americanos apoyaron con alzas firmes sus lecciones. 

 Además, su mensaje no quedó restringido al campo occidental. China también ha despertado, como en sus tiempos esperaba Napoleón.

Se ha abierto la cuestión de tantear un nuevo paradigma China-EE. UU. basado en una "rivalidad cooperativa" orientada hacia una colaboración en la producción de bienes públicos mundiales para hacer frente a amenazas como la pandemia actual

Zhu Jun, director del Departamento Internacional del Banco Central Chino, advirtió el 5 de abril que "el mundo está en riesgo de una Segunda Gran Depresión". Hasta ahora, la estrategia de Pekín se había ceñido al confinamiento de la población (con Wuhan para la memoria histórica) pero ahora se muestra dispuesta a promover planes para fortalecer su economía. El Consejo de Estado está preparando un paquete de estímulo "inminente e integral" que irá acompañado de una línea de crédito adicional de un billón de yuanes (140.000 millones de dólares) mientras a los bancos se les exigirá menos requisitos de reservas de depósitos en el banco emisor. La política monetaria se ha puesto a trabajar a mayores revoluciones.

Y, más de fondo, se ha abierto la cuestión de tantear un nuevo paradigma China-EE. UU. basado en una "rivalidad cooperativa", mencionada por Josep S. Nye, orientada hacia una colaboración en la producción de bienes públicos mundiales para hacer frente a amenazas como la pandemia actual. Trump y su "amigo" (él lo dice) Xi Jinping hablan por teléfono. En cuanto a su competencia se restringiría a aquellos campos que les son propios de confrontación en las áreas tradicionales en que se disputa el liderazgo del poder. Europa, que lucha por dirimir sus divisiones irreductibles, podría sumarse al nuevo marco internacional. "Se hace camino al andar".

Así, de momento, y sin aprobarse los eurobonos, los ministros de finanzas de la UE acordaron el jueves un apoyo de medio billón de euros para sus castigadas economías.

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